• septiembre 24, 2022

La construcción en Santa Cruz, tendencia y motor de crecimiento del país

En todas las épocas de la historia el hombre ha procurado satisfacer sus necesidades fundamentales al construir su vivienda; primero protegiéndose, controlando los elementos del medio ambiente y segundo creando unas condiciones favorables para el desarrollo de sus objetivos y actividades.

Investigando la historia de nuestros ancestros, podemos ver que el hombre en la antigüedad, buscaba satisfacer sus necesidades físicas, como la alimentación y el proveerse de un espacio habitable, que le sirviese de cobijo frente a los diferentes agentes climáticos del lugar.

Primero, estudiaba de forma intuitiva su entorno inmediato, y los factores climáticos del medio que le rodeaba; buscando así las condiciones óptimas de confort. Posteriormente con ayuda de los materiales de que disponía a su alcance, el hombre construía su vivienda.

Esta respondías siempre a las condiciones del lugar y clima donde éste habitaba. Lo cual demuestra que la vivienda autóctona nace de su relación con el entorno. A lo largo de la historia, la relación entre clima y arquitectura ha sido siempre intima, estableciéndose una dependencia entre los materiales, las técnicas, los sistemas constructivos y el diseño de los edificios, con el clima del lugar.

La arquitectura popular representa la adecuación perfecta entre el clima, las necesidades humanas y la construcción sostenible, y por ello se podría decir que es la arquitectura bioclimática primigenia. En ese sentido, se podría definir la arquitectura bioclimática actual como una arquitectura popular evolucionada.

Después de la revolución industrial y tras el descubrimiento de nuevos materiales como el acero, el vidrio, hormigón armado entre otros; se abandona la importante relación entre Arquitectura y clima. Los nuevos materiales, al parecer solucionaron los problemas de confort y habitabilidad con acondicionamiento mecánico.

Con el descubrimiento del aire acondicionado y el desarrollo tecnológico de nuevos materiales, se empiezan a diseñar edificios con un sobre dimensionamiento de vidrio. Se construyen torres de vidrio, siguiendo una tendencia arquitectónica del nuevo siglo y les acompaña el uso desmedido del acondicionamiento mecánico.

El uso en exceso del aire acondicionado y calefacción en climas extremos de calor o frio, provocan indirectamente numerosos efectos cuyo mayor síntoma es el sobrecalentamiento global y la crisis energética, afectando a toda la esfera terrestre.

En los últimos años, la falta de compromiso con el medio ambiente se ha incrementado, actualmente, países con gran desarrollo tecnológico y también alto consumo energético, han tomado conciencia de este problema, y han empezado a tomar medidas para disminuir este consumo.

Por esa razón países como Europa, Asia y EEUU, que poseen un alto gasto energético, incentivan proyectos con enfoque más sostenibles, y que prioricen la utilización de energías renovables. De esta forma se promueve el desarrollo de arquitectura basada en el diseño bioclimáticos, con el fin último de aminorar la producción de CO2.

Bolivia, como muchos otros, es uno de los países que no ha tomado conciencia aun de este problema. El gobierno no incentiva a las entidades e instituciones públicas y privadas para la realización de proyectos de este tipo, y por ello este trabajo de investigación, presenta un proyecto de vivienda Bioclimática para la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, habiéndose conocido la necesidad que existe de vivienda social bioclimática pasiva para esta ciudad.

Santa Cruz de la Sierra es un departamento o ciudad que tiene mucha industria y por lo tanto un alta oferta de trabajo. Cada año Inmigran personas de los departamentos tanto del interior de Bolivia como de áreas rurales hacia el departamento de Santa Cruz en búsqueda de trabajo.

Cuando las estadísticas nacionales muestran un incremento anual de la población, hasta la actualidad, el gobierno Boliviano ha implementado un nuevo plan de vivienda social, para las familias con escasos recursos; esto en consecuencia de la inmigración de las personas que viven en los departamentos del interior de las áreas rurales, donde existen muchas familias de nivel socio económico bajo y sin una vivienda propia.

El Plan Nacional de Vivienda Social y Solidaria cuenta con más de 31 millones de dólares y favorecerá a sectores desprotegidos, como parte del cambio que impulsa el gobierno Boliviano. Las familias beneficiarias tienen que cumplir ciertas reglas.

Indicadores económicos en la construcción

Pero esta evolución del crecimiento en el país y de las tendencias constructivas primero se tiene observar los indicadores económicos

El Producto Interno Bruto (PIB) del sector de la construcción alcanzó en la gestión 2021 un crecimiento del 17,89 por ciento. Sin embargo, ahora se prevé una considerable ralentización, pues el sector proyecta cerrar 2022 con un crecimiento del 2,83 por ciento y 2023 con 3,15 por ciento.

Así lo reflejan las estimaciones realizadas por el Centro de Estudios Económicos y Desarrollo de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) con base en datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). 

La Encuesta de Hogares (EH) ejecutada cada año por el Instituto Nacional de Estadística (INE), revela la tendencia de los materiales utilizados para la construcción de viviendas en áreas urbana y rural, además de ser un indicador para medir la calidad de vida de las familias que habitan en los hogares bolivianos.

La EH recaba información sobre el tipo de material empleado para construir paredes, techos y pisos. En el caso de la edificación de paredes en el área urbana, los insumos más utilizados son: el ladrillo, bloques de cemento u hormigón. En 2007 y 2017, el uso de estos materiales subió de 67,4% a 82,7%.

En el caso del área rural, el material predominante para construir paredes es el adobe o tapial, no obstante, se evidencia una disminución de 72,3% a 60,1% entre 2007 y 2017. En tanto que el empleo de ladrillo, bloques de cemento u hormigón asciende en 11 puntos porcentuales.

Con relación a los materiales para techos, el más utilizado es la calamina o plancha, tanto en el área urbana como rural. Cabe señalar que en el área rural, en un período de 10 años, el uso de la calamina se incrementó en 20,8 puntos porcentuales, mientras que el uso de paja, caña, palma o barro disminuyó en 25,8 puntos porcentuales.

Para la construcción de pisos, la EH da cuenta que en el área rural, los pisos de las viviendas son de tierra, sin embargo se evidencia una disminución de 20,6 puntos porcentuales entre 2007 y 2017. Por el contrario, el uso de cemento sube de 21,7% a 38,3% en el mismo período de tiempo.

En el área urbana, el material más utilizado para los pisos, es el cemento, empero se registra un incremento de 16,6 puntos porcentuales en el uso de mosaico, baldosa o cerámica.

Esa entidad empresarial relaciona la ralentización del PIB de la construcción, entre otros factores, con la baja ejecución de la inversión pública presupuestada por el Gobierno nacional. 

En opinión del presidente de la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco), Luis Bustillo, entre 2021 y 2022 hay un fuerte dinamismo en la construcción privada, como edificios y obras individuales, pero no ocurre lo mismo con la obra pública, pese a que el Gobierno nacional tiene en agenda la ejecución de importantes proyectos de infraestructura.

Bustillo mencionó que en 2022 el Gobierno se encuentra invirtiendo  al menos 2.300 millones de bolivianos en infraestructura carretera en La Paz, así como un programa de industrialización de 1.500 millones de bolivianos.

“Son obras importantes, son obras grandes, esto va a beneficiar a muchas empresas, pero no así a la gran masa que es la empresa pequeña y la empresa mediana, porque estás empresas generalmente acogían trabajos de los gobiernos subnacionales y no están pasando estos por un buen momento, por lo tanto, de concretarse estos paquetes, sí puede generar mayor dinamismo”, dijo.

Sin embargo, Bustillo mencionó que el sector de la construcción está a la espera de que estos proyectos públicos con importante inversión sean ejecutados también por empresas nacionales, para lo cual piden flexibilizar la normativa en función a la realidad nacional.

“Todo lo que se ha construido en Bolivia es por empresas constructoras bolivianas y mano de obra boliviana, pero en muchos casos como subcontratistas y no como contratistas, porque las exigencias son demasiado grandes y no podemos alcanzar los constructores bolivianos”, explicó.

Bustillo añadió que, ante la rigurosidad de las normas vigentes para la adjudicación de importantes proyectos de infraestructura pública, las constructoras bolivianas pequeñas y medianas no pueden ser parte de estos programas ni siquiera asociándose.

Búsqueda de mayores recursos

Otro factor que motiva la ralentización del sector de la construcción es la reducción de recursos en los gobiernos subnacionales. Según Bustillo, esto se debe a la disminución de ingresos provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) que perciben las alcaldías y gobernaciones.

Cabe mencionar que desde la gestión 2015 el país experimenta una reducción de ingresos por la exportación de gas natural, debido a la disminución de la producción y la escasa reposición de reservas.

La merma en los ingresos por IDH deriva en problemas de liquidez en los municipios y gobernaciones, lo que, a su vez, prolonga la deuda a las empresas constructoras por proyectos ejecutados en gestiones pasadas. A decir de Bustillo, los gobiernos subnacionales vienen pagando estas deudas, pero no en la medida que esperaba el sector constructor.

En opinión del economista Germán Molina, la ralentización del sector de la construcción se explica principalmente por los problemas de liquidez en los distintos niveles de gobierno y la excesiva deuda flotante, es decir, el pago pendiente por proyectos ejecutados con anterioridad por la empresa privada.

Este último factor, según Molina, viene ocurriendo en los últimos 16 años y se ha convertido en un aspecto que desmotiva a las empresas privadas e inversionistas.

No obstante, Molina advirtió que esta compleja situación marcada por la iliquidez en las entidades estatales continuará: “No se espera que esto mejore, excepto que entre en operación y se tenga asegurado el tema del litio”.

El sector de la construcción en Bolivia registró en 2021 un 18 % de crecimiento, por lo que revirtió la caída de 2020, cuando marcó un índice negativo de 19 por ciento.

El año 2020, el sector de la construcción tenía una tasa negativa de crecimiento de más allá del 19 por ciento de caída (…). (Pero) en 2021 alcanzaba ya un 18 % de crecimiento positivo

Tendencia en el diseño

El diseño de los edificios está evolucionando: apunta a la integración, son más dinámicos, durables, sustentables y sobre todo ecofriendly. Tras una caminata urbanista por las ciudades de Bolivia, hicimos una lista de las características más interesantes que son tendencia en el diseño de edificios.

Un hogar más allá de tu departamento

Cada vez se busca más que veamos como nuestro hogar no solo el departamento donde vivimos, sino también el edificio. Los vestíbulos son menos impersonales y ganan en confort y funcionalidad, se visten con mobiliario ligero y fácil de mover en diferentes configuraciones para lograr una máxima adaptabilidad. La idea es contar con un espacio para trabajar, estudiar o distenderte con tu portátil, tablet o kindle.

Ecofriendly

Hoy los edificios son cada vez más amigables con el medio ambiente, en busca de generar el menor impacto posible en el planeta. Los nuevos proyectos arquitectónicos implementan sistemas de energía renovable, cuentan con terrazas verdes, y en ocasiones su construcción incluye la renovación e integración de espacios públicos linderos.

Shhhhhh

Para que no te quedes sordo, el avance en la aislación del sonido es mayor día a día. Los edificios y sus departamentos están a salvo del ruido exterior y de los vecinos, con ventanas dobles que incluyen cámaras de aire, y paredes con fibra de vidrio. En este sentido también se ahorra en calefacción, y le sirve a tu bolsillo, que siempre te mira agradecido cuando lo cuidas.

Espacios abiertos

Para evitar la sensación de encierro, hoy las construcciones cuentan con espacios internos abiertos, integrados. Con menos paredes se ahorra espacio, y se fomenta la sociabilidad, que ayudan mucho en familias o en el caso de varios amigos que se mudan juntos para repartir los gastos de la vivienda.

Diseño en cada rincón

La tendencia en este 2018 en cuanto a construcción de edificios incluye el trabajo con diseño de interiores no solo de las áreas comunes, también del interior de los departamentos. Un diseño armónico para la personalidad de la torre, que al mismo tiempo tenga la flexibilidad suficiente para que cada propietario pueda personalizar su espacio y marcar su identidad. Alineado al diseño cuidadoso de cada espacio, cada vez más las compañías desarrolladoras optan por colocar en el mercado edificios con equipamiento completo de última generación.

Luz natural

La luminosidad es uno de los aspectos más valorados por los que buscan inmuebles. Los edificios actuales aprovechan al máximo la luz natural, desde su diseño hasta su orientación. Además, las construcciones que aplican esta tendencia ahorran energía hasta en un 25%.