• abril 22, 2024

MASSAD: ‘LA PANDEMIA HA PROVOCADO UN BAJÓN EN LA ARQUITECTURA’

La pandemia del coronavirus ha generado un bajón en la arquitectura por un cambio de dinámica en el mundo, según el crítico de Arquitectura, Fredy Massad. Él visitó la capital cruceña para participar de la Feria Internacional de la Construcción, Arquitectura y Diseño (FICAD), en la que compartió parte de su visión sobre el sector. “Decían que de la pandemia  íbamos a salir mejores, y yo creo salimos iguales o peores, y me parece que lo que estamos viviendo es un bajón, una debacle cultural muy importante por un cambio de dinámica en el mundo”, dijo a Contacto Construcción.

La arquitectura es parte de la cultura. Como tal ha perdido su valor a favor del espectáculo que no tiene que ver realmente con el pensamiento profundo, con el pensamiento científico, lo reemplazó por espectáculo  y emociones, eso en parte fue la ponencia de Massad ante los profesionales cruceños.

La crisis sanitaria cambio todo. El arquitecto está ante un mundo completamente diferente, ya en una era  digital mediática que se veía venir desde los años 90’ del siglo pasado pero que por la pandemia se terminó de consolidar.

Massad estudio en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Planeamiento Urbano de la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Junto con arquitectura, estudió fotografía. Durante mucho tiempo realizó fotografías de arquitectura y trabajos más personales.

Su trabajo como crítico e investigador aparece regularmente en los suplementos culturales de ABC y La Vanguardia. Entre 2009 y 2011, junto a Alicia Guerrero Yeste, coordina la sección de arquitectura de la revista de arte contemporáneo EXIT-Express. Sus artículos aparecen en diferentes medios internacionales de Hispanoamérica, Europa y Asia.

Ese perfil lo hace palabra autorizada para hablar de los problemas ligados a la profesión. “A veces parece que estamos más preocupados por salvar el planeta, que es necesario obviamente o no sé si nos podremos salvar, pero que estamos más preocupados por el planeta que por el propio ser humano, entonces propongo volver a una cuestión humanista más que esta cuestión, esta falsa preocupación sobre cuestiones que me parece que son urgentes pero hay otras cuestiones más urgente”, indicó.

La tercera década del siglo XXI presenta una arquitectura subordinada a la cultura. Aquello, que en algunos casos se inventa en otras latitudes, y que se empieza a discutir en las universidades de otros países a miles de kilómetros y que no tiene nada, nada que ver con su idiosincrasia.

Massad propone dedicarnos a solucionar nuestros propios problemas. “Somos países  con una deficiencia de infraestructura, con una deficiencia de vivienda y creo que debemos meternos en eso, por lo menos como arquitectos y bueno ahí estamos”, añadió.

El arquitecto debe conocer la arquitectura de todo el mundo. Tener una visión global, pero cuando actúa debe actuar localmente porque es  lo más sostenible que existe decir utilizo los materiales que tengo a mi alrededor, acondiciono los edificios según el clima que tengo.

Fredy no concibe  que se construya un edificio en la capital cruceña, con un proyecto elaborado en Suecia. No tendría ningún sentido, ni tampoco un edificio de muro cortina, de vidrio, en un clima que es muy cálido.

Las soluciones ya se encontraban en el mismo entorno. “El siglo pasado teníamos soluciones de ventilaciones  cruzadas sin necesidad de tanto uso de máquinas y electricidad pero es como que  hubo una especie de boom de la modernidad que quiso unificar esto, no solamente la arquitectura, la cultura, que quiso unificarlo todo”, añadió.

Él es crítico por instinto de disconformidad, por la negativa a aceptar nada pasivamente, por una necesidad de tratar de ver siempre más allá de lo que aparece a primera vista. Cree que la arquitectura se ve hoy excesivamente dominada, o atenazada, por el conformismo y cierto espíritu endogámico, la crítica debe pelear contra esa inercia.

Conociendo lo global se debe volver actuar de manera local y resolviendo problemas locales. Es uno de los desafíos, o de las cuestiones que tiene que asumir la arquitectura hoy en día, pero que lastimosamente algunos profesionales no lo hacen. La experiencia tiene que servir para posicionarse con realismo ante cualquier nuevo escenario.

Massad no relaciona la arquitectura local con arquitectura pseudo andina, como los cholets que se han popularizado en la zona andina de Bolivia. “Estas cosas que me parece que está bien como una anécdota pero me parece que en Bolivia se puede hacer arquitectura moderna, con materiales modernos pero con un sentido común”, añadió.

Hasta bien entrado el siglo XX se construyó arquitectura autóctona. Era una arquitectura que intentaba solucionar, o estar acondicionada por el clima por los materiales locales, pero la misma distanció en favor de una globalización.

La verdadera sustentabilidad o sostenibilidad es volver con la tecnología. “Ósea no renegar de la tecnología pero volver atrás con la tecnología y definir cuestiones locales, puedo avanzar con los materiales  pero siempre que tengan una relación  con el paisaje y con el lugar donde estoy viviendo”, puntualizó Massad.

El dinero está por encima de lo creativo en el postpandenia. Se percibe en los estudiantes que presentan una tendencia a la monetarización, que es lógica  porque todos trabajan para ganar dinero pero hay como una obsesión en ser productivos.

La arquitectura es productiva, es un modo de vida. “Debemos ganar dinero  y debemos vivir, esa sería una utopía estúpida pero creo que también hay cuestiones que hacen que la arquitectura sea mejor  entonces es obsesionarse demasiado con la cuestión económica  hace que perdamos algunas cosas que estaban bien  y eso no quita de que la economía sea un factor importante en la arquitectura”, explicó el argentino.

Massad no se sustrajo de la arquitectura que caracteriza a la capital cruceña. Considera que la ciudad corre el riesgo de que su internacionalización y creciendo demasiado rápido la haga poblarse de edificios y torres que terminen siendo insostenibles, puede que sea un problema, pero eso está pasando en todos los países.

La voracidad económica deja poco tiempo a la reflexión y los arquitectos no lo hacen. “Esto es casi una utopía, pero los arquitectos deberíamos presionar más para que las cosas sean un poco mejor”, destacó.

Fredy comparte su opinión en un blog a través de la red internet. El espacio nació fruto del cambio que trajo la tecnología, él antes escribía para un diario de circulación nacional en España, pero como la prensa impresa empezó a disminuirse en la cantidad de páginas, decidió reinventarse como hacen los demás, creando su espacio electrónico teniendo un alcance mundial.

Él a través de sus publicaciones periódicas solo busca hacer reflexionar a quienes lo siguen. En la actualidad está realizando muchas entrevistas  con diferentes profesionales ligados a la arquitectura, como una forma de conversar  con os internautas, darle mucho más dinámica y no quedarse enfrascado en el pensamiento  propio, sino tener una retroalimentación gracias a los demás.