• abril 12, 2024

Tendencias económicas y oportunidades de crecimiento en la industria de la construcción en santa cruz

En la última década, el sector de la construcción en Bolivia ha enfrentado desafíos significativos, registrando un retroceso promedio anual del 9.1%. Sin embargo, las recientes cifras e indicadores de junio y julio de 2023 ofrecen un rayo de esperanza y un horizonte más brillante para este sector contractivo boliviano.

Crecimiento en la producción y ventas de cemento

Según datos recopilados hasta julio de 2023, la producción de cemento en Bolivia alcanzó las 1.532 miles de toneladas métricas (TM), marcando un aumento del 2.3% en comparación con el mismo período de 2022, cuando se produjeron 1.498 miles de TM. Este incremento en la producción es un indicio alentador de la recuperación en el sector de la construcción.

Del mismo modo, las ventas de cemento en el mismo período registraron un volumen de 1.517 miles de TM, representando un crecimiento del 4% con respecto a la gestión anterior, que alcanzó las 1.459 miles de TM. Estos datos positivos sugieren un aumento en la actividad de construcción en el país.

Durante junio del presente año, la industria de la construcción registró un repunte significativo, con tasas de crecimiento del 8.2% y 11.9% anual, respectivamente. Estos números son particularmente notables, ya que se asemejan a registros observados por última vez en 2015, cuando el sector experimentó tasas de crecimiento elevadas. Este crecimiento reciente se ha centrado en el segmento de la construcción de obras de ingeniería, principalmente en infraestructura, que alcanzó un impresionante crecimiento del 69.8% anual en junio.

Para Ing. Federico Rea Guevara, parte del Directorio de Cadeco Cruz, señaló que desde la década de los noventa hasta la fecha, el segmento de obras de ingeniería civil ha registrado un crecimiento como el observado en junio de este año solo una vez, en abril de 1994, cuando alcanzó un sorprendente 81.9% anual. El actual nivel de obras de ingeniería ha repuntado de manera significativa, situándose al nivel de junio de 2023, según destaca el reporte.

Actualmente, la industria de la construcción representa un valor de 13,000 millones de dólares, lo que equivale al 7.6% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Este sector está compuesto por tres subsectores clave, como la edificación, que contribuye con un 67% del PIB de la industria, trabajos especializados para la construcción, representa un 17.5% del PIB de este sector y obras de ingeniería civil con una participación del 15.5%.

Es importante destacar que la industria de la construcción enfrentó un desplome del 17.3% en 2020 debido a la pandemia, lo que la convierte en una de las industrias más afectadas. No obstante, su resurgimiento actual se ha producido a pesar de desafíos como la inflación que se ha experimentado en los últimos meses.

Importaciones de materiales de construcción

En julio de 2023, el valor de los materiales de construcción importados alcanzó los $us39.4 millones, aunque esta cifra fue ligeramente menor que la registrada en junio del mismo año. Las importaciones se distribuyeron principalmente en dos categorías: Productos Elaborados, con un valor de $us22.1 millones, y Semielaborados, que sumaron $us17.3 millones. Entre los productos de mayor demanda se encuentran las barras de construcción, el fierro corrugado, los angulares y perfiles de hierro o acero sin alear, así como los tubos de acero galvanizados y los porcelanatos y azulejos para revestimientos.

Carlos Borh, analista económico especializado en el área de la construcción, ha realizado un análisis exhaustivo que arroja luces positivas sobre el futuro del sector. Según sus proyecciones, la industria de la construcción en Bolivia está encaminada hacia un crecimiento del 5.5% en el año 2024, lo que representaría su tasa de crecimiento más alta desde el 8.6% registrado en 2014. Hasta el primer trimestre de 2023, el sector ya ha experimentado un crecimiento del 3.7%, consolidándose como uno de los sectores de mayor dinamismo en la economía boliviana.

Este sorprendente repunte en el sector de la construcción no solo augura un impulso económico significativo, sino que también ofrece nuevas oportunidades de empleo y desarrollo en un momento en que la economía boliviana necesita revitalizarse. Si las tendencias actuales persisten, el sector de la construcción podría convertirse en un motor clave para el crecimiento sostenible del país en los próximos años.

“El sector de la construcción en Bolivia está experimentando una notable recuperación en 2023, respaldada por el aumento en la producción y ventas de cemento, así como por las importaciones de materiales de construcción”, añadió Borh y reafirmo hacen que el futuro se vea promisorio, y se espera que este resurgimiento continúe contribuyendo al desarrollo económico del país en el próximo año.

La industria de la construcción en Santa Cruz ha sido testigo de una montaña rusa de altibajos en las últimas décadas, hasta el primer trimestre de 2023, ya se ha registrado un crecimiento del 3.7%, consolidando su posición como uno de los sectores con mayor crecimiento en la región.

El Contexto de la Industria de la Construcción en Santa Cruz, ha experimentado una serie de altibajos que han reflejado las condiciones económicas cambiantes, las políticas gubernamentales y las fluctuaciones en la demanda del mercado. Estos desafíos han llevado a la industria a buscar formas de adaptarse y mantenerse a flote.

El repunte del sector en los últimos meses ha sido impulsado por varios factores clave, la Inversión en Infraestructura de parte del gobierno local y nacional ha aumentado la inversión en proyectos de infraestructura, incluyendo carreteras, puentes y edificios públicos. Esta inversión ha creado una demanda sostenida de servicios de construcción y ha estimulado el crecimiento del sector.

Crecimiento de la Población en Santa Cruz ha experimentado un crecimiento constante de la población en los últimos años, lo que ha generado una mayor demanda de viviendas y proyectos comerciales. Esto ha impulsado la construcción de nuevos desarrollos residenciales y comerciales.

Estabilidad Económica, ha mantenido una relativa estabilidad en términos de inflación y tasas de interés, lo que ha creado un ambiente propicio para la inversión y el desarrollo de proyectos de construcción.

Perspectivas de crecimiento

El sector de la construcción es un componente esencial de cualquier economía, y su crecimiento y desarrollo tienen un impacto significativo en el bienestar. En los últimos años, ha habido un aumento constante en la inversión en infraestructura y construcción en la ciudad de Santa Cruz, la inversión en infraestructura sigue siendo un factor clave para impulsar el crecimiento del sector constructivo y cómo la creciente demanda de viviendas y la adopción de tecnologías sostenibles están moldeando el futuro de la construcción en la región.

EL Ing. Jaime Del Llano Argote, directivo de la Cámara de Construcción de Bolivia, señaló, “Uno de los pilares fundamentales que impulsan el crecimiento del sector de la construcción en la región es la inversión en infraestructura. La construcción de carreteras, puentes, puertos, aeropuertos y otros proyectos de infraestructura es crucial para el desarrollo económico y la competitividad. En mayo de 2023, se registró un notable aumento, con 152 mil metros cuadrados de superficie autorizada para construcciones residenciales y no residenciales en ciudades capitales y principales conurbaciones de las que corresponde al departamento el 40%. Esta cifra superó significativamente la presentada en junio, que fue de 123 mil metros cuadrados. Este aumento demuestra la continuada confianza de los inversionistas en el mercado de la construcción y su disposición para respaldar proyectos de gran envergadura”.

La industria de la construcción en Bolivia se encuentra en un momento crucial, enfrentando diversos desafíos y aprovechando oportunidades para su desarrollo. Según el Centro de Estudios Económicos y Desarrollo de Bolivia (Cadecocruz), se espera que el Producto Interno Bruto (PIB) de la construcción alcance alrededor del 3% este año, aunque esta cifra podría disminuir debido a los factores económicos, políticos y financieros que afectan al país.

Las perspectivas globales para la industria de la construcción en 2023 no son las más alentadoras, ya que se prevé un crecimiento débil debido a la incertidumbre generada por la recesión económica en los principales mercados, el aumento de los precios de la energía y las altas tasas de interés. Sin embargo, Cadecocruz y los constructores bolivianos están trabajando incansablemente para revertir esta situación.

Una de las estrategias clave de Cadecocruz es la reactivación de la inversión pública en infraestructura a nivel gubernamental, buscando proyectos que generen empleo y dinamicen la economía. La intención es que estas obras puedan ser adjudicadas a empresas bolivianas, lo que contribuiría al crecimiento del sector.

La construcción sostenible es otra prioridad en la agenda de Cadecocruz, ya que implica ser responsables con el medio ambiente y las generaciones futuras. La cooperación internacional desempeña un papel fundamental en la promoción de proyectos certificados de construcción sostenible en las principales ciudades de Bolivia.

A pesar de los desafíos, la construcción privada ha mantenido un ritmo cercano al de 2019 en los últimos años, y aunque no es igual de vigoroso, todavía muestra dinamismo en la actualidad. Esto contrasta con las obras públicas que se han visto frenadas debido a la falta de recursos estatales y la escasez de dólares.

La demanda de viviendas sigue siendo alta en ciudades como Santa Cruz, Cochabamba, La Paz y El Alto, que continúan creciendo a un ritmo significativo. Según una encuesta de la gobernación de Santa Cruz, el crecimiento demográfico supera las proyecciones del último censo, lo que requiere la construcción de más de 30,000 viviendas al año para evitar un aumento en el déficit habitacional.

A pesar de una mayor cautela por parte de los bancos en la aprobación de créditos, este es un buen momento para los inversionistas en bienes raíces. Los inmuebles ofrecen un retorno anual del 7% sobre la inversión, lo que los convierte en una excelente forma de proteger el patrimonio frente a las fluctuaciones del tipo de cambio, en contraste con las tasas de interés más bajas ofrecidas por otras opciones de inversión, como los Depósitos a Plazo Fijo (DPF).

El presidente de la Cámara Boliviana de Desarrolladores Inmobiliarios, Juan Pablo Saavedra, destaca que existen opciones de vivienda para todos los bolsillos, con terrenos que requieren pagos mensuales accesibles. Esto ofrece oportunidades para adquirir propiedades, construir y alquilar, utilizando los ingresos de los alquileres para pagar las cuotas bancarias.

A pesar de las preocupaciones sobre la falta de dólares, los precios de los inmuebles se mantienen estables, y los proyectos inmobiliarios en curso continúan avanzando. Aunque puede haber una disminución en el lanzamiento de nuevos proyectos, la tendencia de crecimiento en Santa Cruz y el área metropolitana sigue siendo evidente.

El aumento en la inversión en infraestructura no solo crea empleos en el corto plazo, sino que también impulsa el crecimiento económico a largo plazo al mejorar la conectividad, la movilidad y la accesibilidad a las regiones. Esto, a su vez, atrae inversiones adicionales y fomenta el desarrollo de nuevas áreas urbanas y comerciales.

Otro factor que contribuye al crecimiento sostenido del sector de la construcción en Santa Cruz es la creciente demanda de viviendas. El crecimiento poblacional y la creciente urbanización de la región han llevado a un aumento constante en la necesidad de viviendas tanto en áreas urbanas como rurales. Las familias jóvenes y la migración rural-urbana continúan generando una demanda constante de viviendas asequibles y de calidad.

Esta demanda no solo se traduce en oportunidades para los constructores de viviendas, sino también para el sector inmobiliario en su conjunto. El mercado de bienes raíces se beneficia de la inversión en viviendas, lo que a su vez estimula el crecimiento económico y la creación de empleo en la región.

En cuanto a la tecnología Argote, recalcó que la adopción de nuevas tecnologías y prácticas sostenibles es un aspecto clave que está transformando la industria de la construcción en América Latina. La búsqueda de la eficiencia y la reducción del impacto ambiental están impulsando la implementación de tecnologías como la construcción modular, la energía renovable y la gestión inteligente de edificios.

Estas innovaciones no solo permiten la construcción más rápida y eficiente, sino que también promueven la sostenibilidad ambiental, lo que es esencial en un mundo que enfrenta desafíos climáticos. La inversión en tecnología y la capacitación de los trabajadores en estas nuevas prácticas son cruciales para mantener la competitividad en el mercado y garantizar que el sector de la construcción siga siendo un actor importante en la economía regional.

“Finalmente, no podemos subestimar el papel que desempeña la inversión en capacitación y desarrollo de habilidades entre los trabajadores de la construcción” indicó Argote. La industria está evolucionando constantemente, y los trabajadores deben estar preparados para enfrentar nuevos desafíos y adoptar tecnologías emergentes. La formación en seguridad en el trabajo, la gestión de proyectos y las prácticas sostenibles son esenciales para garantizar la calidad y la seguridad en la construcción.