• marzo 31, 2026

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ESTADIO RAMON TAHUICHI AGUILERA COSTAS LA TRANSFORMACIÓN DEL DEPORTE CRUCEÑO HACIA LA ÉLITE MUNDIAL DEL FÚTBOL

El estadio Ramón “Tahuichi” Aguilera Costas, ícono deportivo y cultural de Santa Cruz, en un proceso de refacción integral que lo proyecta a convertirse en uno de los escenarios más modernos de Bolivia y Sudamérica. Además del aspecto deportivo, la obra plantea un impacto urbano-arquitectónico.  El estadio, inaugurado en 1940 con una capacidad de 25.000 espectadores, atravesó por varias refacciones e intervenciones. El 26 de septiembre de 1974 se inauguraron las luminarias para el juego entre La Bélgica (Campeón) y Destroyers, otra refacción notoria tuvo lugar en 1996-1997, en preparación para la Copa América de 1997, torneo el cual, el Tahuichi también fue uno de los escenarios principales, así como en los Juegos Bolivarianos de 1993.

Entre 2016-2017 fue equipado con un sistema de iluminación LED cumpliendo con la normativa FIFA, un centro de monitoreo de vigilancia de video y un parqueo subterráneo de vehículos. El 2021 se llevó a cabo la colocación de 14.300 butacas y el cerramiento perimetral con vidrio antivandálico.  El campo deportivo se inserta hoy en la lógica de una Santa Cruz metropolitana en expansión, convirtiéndose en pieza clave para el reordenamiento urbano y el desarrollo de infraestructura cultural y recreativa. 

La intervención, con motivos de la celebración del juego de final del torneo de clubes de futbol ´Conmebol Sudamericana´, fue liderada por la Gobernación cruceña bajo lineamientos de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), siendo esta entidad, quien dictaminó la necesidad de adecuar la estructura deportiva a los exigentes parámetros de competencias internacionales. El proyecto incluye la ampliación y modernización del cerco interno de seguridad al edificio y un nuevo cerco perimetral para toda la manzana que corresponde al predio, nuevos sistemas de iluminación LED homologados por FIFA, ambientes diseñados con tecnología de última generación para prensa y transmisiones internacionales, con un ascensor exclusivo. 

En cuanto al gramado, se contará con un césped híbrido que permitirá mayor durabilidad y calidad en el juego. Asimismo, se contempla la implementación de un sistema de drenaje avanzado, la construcción de túneles, camerinos y accesos diferenciados para jugadores, árbitros y personal de apoyo para el evento, garantizando seguridad y eficiencia en la logística de posteriores eventos masivos.

El sector de prensa será trasladaría hacia la bandeja de general, junto con las casamatas para los equipos, así como la redistribución de las butacas en su respectiva platea. Se ejecutarán obras complementarias de mantenimiento profundo al estadio, principalmente en las juntas de dilatación, en todas las áreas y segmentos estructurales que requieran intervenciones.

Se conoce que se tendrán nuevos palcos siendo el principal el denominado palco presidencial y 20 palcos privados con capacidad para 16 personas cada uno, mismos que contarán con todas las comodidades y características de esta tipología de espacios deportivos internacionales.  La primera fase de refacciones se orienta a cumplir los estándares mínimos que exige Conmebol para competencias oficiales, lo que permitirá que Santa Cruz pueda albergar partidos de eliminatorias mundialistas y torneos continentales, con mejores condiciones de calidad deportiva. 

Mas allá de que no se realizará la celebración del torneo en este año 2025, esto debido a la imposibilidad de cumplimientos en los plazos de entrega del estadio por parte de las autoridades correspondientes, se prevé que el nuevo ´Tahuichi´, una vez terminen todas las fases de intervención, aporte al fortalecimiento de la identidad cruceña y al mismo tiempo dinamice la economía local mediante el turismo deportivo con la llegada y participación de más de 30.000 aficionados locales, nacionales e internacionales en futuras competiciones.

Con estas obras, el estadio Ramon Aguilera Costas, no solo preserva su mística y tradición, sino que se proyecta al futuro como un ícono arquitectónico y deportivo que redefinirá la infraestructura futbolística de Bolivia en la antesala del Bicentenario.