Bolivia se encuentra en una etapa decisiva para el sector de la construcción. Por primera vez, el país trabaja en la elaboración de una norma técnica nacional específica sobre construcción sostenible, proceso liderado por el Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (IBNORCA).
En entrevista en el marco de una profundización sobre esta nueva normativa, el Arq. Pablo Céspedes Miranda, secretario técnico del Comité Técnico de Normalización (CTN) 12.20 – Construcción de Edificios del IBNORCA y experto en construcción sostenible del Proyecto Bolivia Construye Más Verde explicó que el objetivo central es manejar un lenguaje común a nivel Bolivia de lo que se considera o se interpreta como construcción sostenible.
El proceso no surge de manera aislada. Es resultado de dos años de trabajo del proyecto Bolivia Construye Más Verde, financiado por la Unión Europea y ejecutado por la Cámara de Comercio e Industria Boliviano Alemana y Hábitat para la Humanidad Bolivia.
Según Céspedes Miranda, el primer paso fue construir un ecosistema de diálogo entre actores públicos y privados. “Se han sentado en una mesa, en la misma mesa, gente de los gremios de construcción, colegios de profesionales, gobiernos municipales, la academia, empresas constructoras y proveedoras de materiales”, señaló.
DOS NORMAS EN CAMINO
El comité técnico —integrado por 48 profesionales de alrededor de 30 instituciones públicas y privadas— trabajará en dos líneas principales.
La primera será la adopción de la norma ISO 15392, que establece principios generales de sostenibilidad en la construcción. Esta permitirá establecer parámetros técnicos estandarizados y una base conceptual común. “Toda la definición técnica y hasta lógica de los parámetros de construcción sostenible se va a dar a partir de la adopción de esta norma”, explicó el arquitecto.
La segunda línea será el desarrollo de una norma con parámetros específicos adaptados al contexto boliviano, considerando características geológicas, climáticas y regionales. “No queremos considerar un solo parámetro para toda Bolivia. Tienen que ser contextualizados de acuerdo al ámbito geográfico, clima y características propias de la región”, afirmó.
Actualmente se manejan en el proceso a las tres regiones territoriales ya que con sus características diferenciadas se construirán los criterios técnicos.
SOBRE REFERENCIAS INTERNACIONALES Y SU ADAPTACIÓN LOCAL
Aunque Bolivia no contaba con una norma nacional específica en esta materia, en el mercado se han aplicado certificaciones internacionales. Sin embargo, el comité busca una solución propia. “No queremos apegarnos a un parámetro específico. Queremos considerar tanto, parámetros EDGE, parámetros LEED como parámetros Passive House, por lo menos inicialmente, en ámbitos de agua, energía y gestión de residuos”, explicó el representante técnico. La intención es integrar buenas prácticas internacionales sin perder el enfoque local.
RIGOR TÉCNICO Y NEUTRALIDAD
El secretario técnico fue enfático en la necesidad de garantizar rigurosidad técnica e independencia. Además, recalcó que el comité no permitirá que intereses particulares influyan en el contenido técnico. “No saltaremos elementos técnicos para beneficiar a un tercero”, subrayó Céspedes Miranda. Al mismo tiempo, se busca que la norma sea aplicable y comprensible para el sector constructor. “Tiene que ser también fácilmente adoptable por los usuarios, empresas constructoras, constructores y beneficiarios finales”, señaló.
UN PROCESO EN CONSTRUCCIÓN
El cronograma prevé que la adopción de la norma internacional se trabaje entre marzo y abril, para luego pasar a consulta pública. La norma nacional contextualizada podría estar concluida y publicada entre septiembre y octubre. No obstante, el arquitecto aclaró que muchos parámetros aún están en discusión dentro del comité, recordando que las decisiones finales surgirán del debate técnico.
El proceso representa un paso importante hacia la institucionalización de la construcción sostenible en Bolivia. Más allá de los estándares técnicos, el enfoque del proyecto apunta a vincular sostenibilidad con calidad de vida. “Nuestro enfoque siempre ha sido la construcción sostenible asociada a la mejora de la calidad de vida”, concluyó.
