Una visión global de la industria del acero y su lenta recuperación

Una visión global de la industria del acero y su lenta recuperación

La industria acerera en América Latina lucha desde hace años por mantener su competitividad en un contexto de incertidumbres comerciales y ralentización de las principales economías de la región. En el país hay una caída del sector constructivo y esto se debe a la crisis económica que se vive por consecuencia de la caída de los commodities y las guerras comerciales.

La irrupción de la pandemia del coronavirus ha abierto otra brecha económica, que el sector pretende sortear con la implementación tecnológica, la apuesta por la sostenibilidad y la cooperación regional para desarrollar cadenas de valor que hagan repuntar la industria acerera.

Antes de la crisis sanitaria desatada por Covid-19, la industria del fierro ha tratado de impulsar la productividad y el desarrollo en medio de la contracción económica, lidiando con las consecuencias de la falta de estímulo y de actualización de políticas públicas para abordar los problemas económicos de la región.

Para David Alvéstegui, gerente del operador de Comercio Exterior de ARG, en el final del 2019 el país vivió coyunturas políticas que generaron inestabilidad económica y social, que pasaron su factura y luego se fueron incrementando por causa de la pandemia y las cuarentenas rígidas que detuvieron el mundo, que jugaron en contra del desempeño de la industria del acero, ocasionando la caída de las importaciones y provocando colapsos de sobredemanda en el mercado.

Todo ello derivó en el empeoramiento del proceso de desindustrialización, presente durante décadas por las diferentes crisis que arrastra la región; ahora crecen los desafíos para esta industria y las economías locales que dependen de esta materia prima. “Queda como interrogante y un horizonte difuso si la crisis de desabastecimiento y alza de precios se extenderá sólo hasta el primer semestre o permanecerá hasta fin de 2021”, advirtió.

El consumo de acero, que ha estado disminuyendo gradualmente desde 2014, también cayó el año pasado como resultado de la contracción de las principales economías latinoamericanas, además del contexto global de desaceleración, precios más bajos de los productos básicos y disputas comerciales con sus socios.

Durante los últimos siete años, América Latina y el Caribe, ya habían mostrado un crecimiento muy bajo, pero, la irrupción de la pandemia, terminó por abatir las proyecciones estadísticas con una caída en el sector de 5,3% este año, que puso en la peor recesión económica desde 1930, cuando la caída fue del 5%.

En América Latina, uno de los efectos inmediatos de la crisis sanitaria es la caída en la producción de acero. El descenso refleja la baja demanda generalizada y el paro de operaciones en respuesta a los impactos de la desaceleración. En una estrategia para balancear oferta y demanda, algunas plantas han detenido las operaciones de altos hornos.

“Durante el 2020 ya han parado diez altos hornos a causa del Covid-19, con una capacidad combinada de casi 15 millones de toneladas. En las cifras, para Latinoamérica en acero tanto laminado como el constructivo fue -2,9 Mt, un valor que puso a los productores de este material en el dilema si es válido producirlo, la respuesta con la reactivación de la vida en el globo da como resultado una sobredemanda”, señala Alvéstegui.

Para Rodolfo Leguizamón gerente Nacional Técnico Comercial de Pretensa, dentro de los muchos problemas no solo para el sector constructivo, sino para todos en general, se cierra el 2020 con una problemática especial que es la falta de acero en el país, con un bajón del sistema constructivo hasta un 60%, un problema que no es pasajero y que podría extenderse hasta el primer semestre del año si el gobierno no toma en serio esta problemática que ya está produciendo muchas pérdidas y  el cierre de empresas que se dedican a la construcción”, señaló.

La falta de acero, para Leguizamón, será hasta agosto de este 2021, siendo un efecto de la pandemia y las cuarentenas, pero este problema viene desde enero, cuando se tuvo la ruptura del gasoducto en Cochabamba que paralizó la actividad de las fundidoras de chatarra, el paro del transporte que no dejó ingresar acero de importación creando una antesala negativa que empezó a generar la inestabilidad en la construcción.

“Para noviembre, diciembre del 2020 y enero del 2021, la falta de acero se sintió de manera muy fuerte por la sobredemanda, que provocó el disparo de precios en la región que complica la situación crítica que arrastraba ya el país”, concluyó Leguizamón.

Alta competitividad

El riesgo de una recuperación lenta significaría el posible cierre de operaciones y pérdida de empleos, vaticina Alvéstegui, que estima que esta situación se mantendrá hasta el primer semestre del 2021. Sobre este escenario, las importaciones siderúrgicas con precios en alza, provocarán un daño mayor en la industria de América Latina ya que el excedente de China se vende a precios muy bajos sin tener competencia.

“Las empresas siderúrgicas latinoamericanas están a favor de la competencia y la apertura comercial, pero en igualdad de condiciones para todos”, comenta. La pérdida de competitividad de los últimos años se ha relacionado con el alto costo del mercado interno y la competencia desleal, en esas condiciones de mercado tendrá que entrar a funcionar la Empresa Siderúrgica del Mutún, un proyecto muy añorado por los cruceños y también muchas veces postergado por el Estado, este entrará a competir con monstruos de la industria del acero que pueden ahogar este emprendimiento nacional.

Urge la necesidad de medidas adecuadas para proteger el mercado interno, mientras se trabaja en este tipo de industria que beneficiará con empleos y bajará el precio del acero en el mercado nacional, pero, antes se debe hacer los ajustes recomendados para no tener una industria del acero que solo viva de la subvención por un tiempo. “Al generar competitividad y mercados internos que valoren la producción nacional y se combata el contrabando, que es causante de muchas quiebras de emprendimientos privados, una empresa siderúrgica con participación de privados, es una buena decisión”, señaló Alvéstegui.

Precios altos

Las consecuencias de la pandemia para el sector a nivel internacional se traducen en alteraciones del mercado, precaución ante las políticas chinas y un pico de precios que genera distintas opiniones. El inesperado aumento de la demanda de la industria de la construcción desde el cuarto trimestre del 2020 ha llevado a que los pedidos excedan la capacidad de acero disponible por las importadoras.

Ausberto Beltrán, gerente de Comercialización de Metales del Oriente, explicó que el primer semestre del 2020 para la comercialización de fierro, fue muy difícil por la situación política del país, posterior a ese crítico período empezó adecuarse a esta nueva normalidad, pero esto ocasionó un desfase tanto en la producción como la importación.

Esta falta de sincronización generó un alza del precio para finales del 2020, porque la demanda aumentó y no había suficiente stock de acero en el mundo, debido a la paralización total por tres meses, que provocó la escasez en el mercado local y esto repercutió en el precio.

A finales de 2020, el sector de acero a nivel mundial mejoró su economía y empezó a producir más y mejoró la oferta provocando que se mejoren los precios en el globo, pese a estas condiciones no se tuvo un decrecimiento respecto al 2019.

En agosto del 2020 la tonelada de fierro estaba a $us 800 y a finales del mismo año llegó a $us 1.000, un porcentaje de alza de un 25% y actualmente se incrementó otro 25 % llegando a subir un total de 50 % en tan solo cinco meses, un total de $us 1.250 la tonelada de fierro de construcción.

De acuerdo a como se vaya normalizando la economía la carencia se va a ir solucionando, la escasez de acero de construcción se debe a las cuarentenas provocadas por la pandemia. Supuestamente, sus proveedores, algunos de Brasil, Argentina, Perú y fuera de América no lograron abastecer con normalidad por una cuestión de reducción de personal, sostuvo el gerente de Comercialización de Metales del Oriente.

“Las importaciones de fierro llegan de distintos países como China, Turquía, Brasil, Argentina, Perú y México, la variación de costo de países como Turquía, China y México, se debe a que su escala de producción es muy alta con referencia a la capacidad de producción en Sudamérica, por ejemplo, en Brasil toda su producción es para cubrir su mercado interno, no les alcanza para exportar, una similar situación pasa con Argentina.

Pero lo que ocurre en países como China o Turquía que su producción es tan grande  que les da para exportar al mundo y por ende reduce el costo del flete o de transporte de esta mercadería.

El flete de China a Bolivia vía marítima es de $us 30 a 40, con relación a importar de Argentina o Brasil el flete de la tonelada está entre $us 60 a 70, y el otro factor es la escala de producción que baja el precio del acero proveniente de aquellos países.

“Entre los meses de mayo abril y julio del 2020, se ha dejado de importar por la paralización de actividades a nivel global algo que golpeó muy fuerte el sector constructor, los que supieron leer la tendencia mundial por la pandemia se anticiparon al mercado y lograron aprovechar el precio reducido pudiendo estoquearse y reactivar de mejor forma entre los meses octubre, noviembre y diciembre. La exagerada demanda y alza de precio va producir demoras para la regulación de mercado hasta que se active la economía mundial” admitió Beltrán.

¿Por qué está subiendo el precio del acero?

A grandes rasgos, el factor determinante de estos movimientos en el precio del acero es la reactivación del mercado interno de los Estados Unidos y de China. La lenta recuperación de la capacidad productiva del sector del acero a nivel mundial es frenada aún más, por los efectos de la pandemia, que sigue influyendo en la oferta y la demanda.

Durante la primera ola del Covid-19, los altos hornos se vieron obligados a suspender la capacidad de producción de unos 31 Mt, según datos de Servicios Financieros Globales, con siglas en inglés (UBS). Sin embargo, en septiembre solo se reinició el 25% de esta producción.

“Nos adentramos en la era del mundo bipolar, con dos ciclos económicos y financieros no correlacionados: uno estadounidense y otro chino. En este escenario, comprender lo que ocurre en el gigante asiático resulta fundamental para anticipar los movimientos del mercado. Existía cierta preocupación sobre cómo acogería el mercado las políticas de China orientadas a reducir su huella de carbono, unas medidas que afectarían a la producción de acero”, afirmó Alvéstegui.

En este sentido, la indiferencia ante el planteamiento chino para reducir la producción de acero bruto en 2021 ha sido total. Resulta complicado que así sea, ya que la elevada producción de acero es una de las claves para la recuperación de la manufactura y de la construcción tras los efectos de la pandemia.

No obstante, las empresas siderúrgicas han tenido dificultades a la hora de satisfacer esta demanda, en este escenario, algunas fuentes indican que podría ser muy arriesgado seguir subiendo los precios para el sector del acero. El problema es que se espera que la demanda de acero, tanto a nivel nacional como internacional, aumente en 2021 respecto a 2020.

Al parecer, la escasez de suministro continuará el primer semestre, ya que la capacidad extra de los altos hornos que vuelven a estar operativos, será contrarrestada por el retraso de los trabajos de mantenimiento. De esta manera, resulta fundamental recuperar los niveles productivos anteriores a la crisis, ya que la reducción de la producción solo impulsará al alza del precio del acero y perjudicará a las industrias del procesamiento.

Otro factor negativo son los precios del mineral de hierro que se dispararon debido a las interrupciones de la oferta. Sin embargo, tuvo poco impacto en las tarifas de flete marítimo, por la menor producción de hierro, por ejemplo, la minería brasileña para 2020 tuvo un gran impacto en este segmento, se redujo a solo 300 millones de toneladas las 355 millones de toneladas pronosticadas a principios de año. Para 2021, está minería tiene como objetivo una producción de 315 millones de toneladas, menor al 2018 que se llegó a 450 millones de toneladas.

Por otra parte la siderúrgica latinoamericana es competitiva y opera de acuerdo con los estándares mundiales, calidad ambiental y seguridad. Por eso, ante esta situación, todas las economías de la región coinciden en que la única forma de generar empleos de calidad y el desarrollo que necesita es garantizar una base sólida para el sector, lo que lleva a los países a colaborar entre sí a través de tratados de libre comercio que se promueven dentro del territorio, además de tratados individuales, como el que se está negociando entre México y Ecuador, por ejemplo.

“Además, Bolivia es un país netamente importador, su condición de mediterraneidad dificulta la llegada del acero y los precios se disparan con facilidad, se debería trabajar en políticas internacionales a través de tratados internacionales, que es lo último que le preocupa al Estado, hay una necesidad de promover los valores de integración y creación de redes, como la reunión de grandes empresas asociadas, como Arcelor Mittal, Ternium y Gerdau, entre otras, que son iniciativas que pueden ser tomadas en cuenta por el Estado boliviano”, señaló Alvestegui.

Para el Supervisor Nacional de Ventas de Monterrey, Gonzalo Pinto, en este momento hay una tremenda escasez de fierro a nivel mundial debido a que por efectos de la pandemia los proveedores y fabricantes, han dejado de producir ocasionando una inusitada escalada en los precios que se mantendrá por lo menos dos meses más hasta que las manufactureras de acero alcancen su ritmo normal de producción, dijo

Argumentó que los principales abastecedores de Bolivia, Brasil y Perú, recomenzaron a producir, pero, principalmente para satisfacer sus mercados internos, dejando un margen mínimo o el excedente para la exportación. “Esa coyuntura hizo que el fierro escaseé en Bolivia, mientras que el aumento del precio se debe principalmente a que la materia prima que se usa en el país, la chatarra, subió en más de un 50 por ciento, con reportes de elevación de hasta el 110%: la escasez es mundial inclusive se tiene información de que China está importando fierro para cubrir su mercado interno”, sostuvo Pinto.

No obstante, prosiguió, este ramo es uno de los pilares de la economía latinoamericana, ya que proporciona la base de muchas otras áreas clave para el futuro de la sociedad, como la construcción, la energía y la infraestructura.

“En América Latina, la industria del acero es indispensable y su importancia diferenciada se puede ver a la luz de su influencia sobre otras actividades”, reconoce el economista Alvéstegui.

Su impacto se refleja en los números de las tres principales economías de la región Brasil, México y Argentina y la dependencia boliviana de esta materia prima, responsable de uno de los sectores que más producen y aportan al Estado. La construcción representa el 13% del PIB, una participación muy significativa, es por eso que se necesitan políticas serias y concretas para poder tener una propia siderúrgica de acero para el uso del mercado interno y no pensar en la exportación por el momento, concluyó.

Imporcast tomó sus previsiones abasteció su mercado pese a las contingencias sanitarias

Es una de las cuatro empresas en Bolivia que importa acero de Arcelor Mittal, la mayor siderúrgica del mundo, también se la considera la pionera en Santa Cruz de la Sierra en traer este importante material para la construcción. Debido a esa experiencia acumulada durante la emergencia sanitaria las decisiones adoptadas para no desabastecer el mercado ni a sus clientes dieron buenos resultados, dijo Germán Castro pinto, Gerente General.

Sobre la escasez de fierro y la elevación de costos, dijo que, durante la pandemia, las industrias brasileras, paralizaron parcialmente actividades generando un retraso en la cadena de suministros. Cuando terminó la cuarentena en el Brasil el ritmo del sector de la construcción creció de manera exponencial de modo que el stock guardado no abasteció ni para ellos ocasionando la escasez que en realidad fue mundial. “Todo fue una cadena porque con la escasez subió el precio de la chatarra, materia prima para la industrialización del fierro”, manifestó.

Ahora que las cosas están normalizándose de a poco, la producción ha mejorado, el hierro está comenzando a llegar nuevamente en las cantidades y porcentajes acostumbrados, al parecer los problemas ya están desapareciendo, el mercado de Imporcast está abastecido como de costumbre, aunque la subida de los precios por el momento es irreversible porque las materias primas siguen en alza, manifestó el empresario que añadió que el precio del acero subió entre un 30 % , incluso debería ser más porque el costo del material de hierro en el Brasil tuvo una elevación de hasta el 70%.

En la actualidad, Arcelor Mittal casi ha equilibrado provisión que envía a Bolivia, según Germán Castro Pinto la importadora está recibiendo un porcentaje cercano al acostumbrado de lo que traía normalmente con la ventaja que supone la apertura de un centro logístico de Arcelor Mittal en la frontera con Bolivia, lo que facilita las operaciones y es un buen indicador de que las cosas irán mejorando.

Sobre el futuro inmediato del acero, Castro sostuvo que el crecimiento del país ofrecerá oportunidades a todos, puede ser que el mercado más adelante se haga más competitivo, aunque, siempre prevalecerá la calidad a buen precio.

Imporcast tiene una rica historia empresarial en la importación de acero, sus 43 años de actividad así lo avalan, primero fue fundada como una ferretería en la avenida Cañoto para luego transformarse en Imporcast. Inauguró sucursales en Sucre y Tarija desde donde abastecen a todo el mercado boliviano, es pionera en la provisión de fierro al mercado cruceño, con una clientela siempre satisfecha y fiel gracias a la responsabilidad y seriedad con la que la empresa aborda sus negocios, concluyó Germán Castro Pinto.

Monterrey revertirá desabastecimiento de acero hasta julio, sobre los precios el mercado decide

En este momento hay una tremenda escasez de fierro a nivel mundial debido a que por efectos de la pandemia los proveedores y fabricantes han dejado de producir ocasionando una inusitada escalada en los precios que se mantendrá por lo menos dos meses más hasta que las manufactureras de acero alcancen su ritmo normal de producción, dijo el Supervisor Nacional de Ventas, Gonzalo Pinto.

Argumentó que los principales abastecedores de Bolivia, Brasil y Perú, recomenzaron a producir, pero, principalmente para satisfacer sus mercados internos, dejando un margen mínimo o el excedente para la exportación. “Esa coyuntura hizo que el fierro escaseé en Bolivia y el aumento del precio se debe principalmente a que la materia prima que se usa en el país, la chatarra, subió en más de un 50 por ciento, con reportes de elevación de hasta el 110%: la escasez es mundial inclusive se tiene información de que China está importando fierro para cubrir su mercado interno”, sostuvo Pinto.

Sobre Monterrey, manifestó que el vínculo que por más de 30 años los liga con la siderúrgica Arcelor Mittal, evita el desabastecimiento de su segmento de mercado, aunque los volúmenes que recibe son mucho menores, hasta en un 50% de los que enviaban antes de la declaratoria de emergencia sanitaria. Al presente, Monterrey está recibiendo fierro brasileño Arcelor Mittal en un orden del 60% esperando que hasta mediados de año se normalice en un 100% aseveró Pinto, añadiendo que no puede referirse a otras empresas que también son provistas por la siderúrgica brasileña.

El entrevistado argumentó que pese a los problemas Monterrey no ha dejado de asistir a sus clientes. “Tenemos poco fierro, pero el que tenemos lo distribuimos de la mejor manera, la más eficiente posible, tenemos empresas que trabajan años con nosotros y es nuestro deber moral y ético cumplir con sus expectativas.

Con referencia a la escalada de precios del acero, Pinto aclaró que la cadena de provisión obliga a que desde el origen haya alza, el proveedor eleva costos a Monterrey y este al consumidor final. “Nuestra empresa ha subido los precios hasta en un 30%, pero los ferreteros son los especuladores quienes se han encargado de elevar costos en mayor proporción, como vivimos en una coyuntura de libre mercado la oferta y demanda rigen los precios”.

Monterrey tuvo que subir sus precios para cubrir costos, su filosofía empresarial es apoyar a la construcción y como este sector tuvo una grave contracción desde hace unos tres años, endurecida con la pandemia, tratamos de apoyarla dentro de los márgenes posibles. Hubo proyectos que debían finalizar en fechas coincidentes con las del confinamiento y pudimos ayudar a que cumplan sus compromisos proveyendo acero.

No hay garantía para disminuir costos

Gonzalo Pinto declaró que el abastecimiento de fierro por parte de Monterrey está ingresando en un período de normalidad, repitió que hasta julio el 100% de su capacidad de comercialización estará habilitada, sin embargo, descartó que colateralmente los precios bajen.

Manifestó que al importar desde Arcelor Mittal-Brasil, los fletes marítimos y la cadena de transporte también elevaron sus tarifas de manera que se hace difícil una baja, que conspirará contra la construcción boliviana que vive uno de sus peores momentos, muchas empresas cerraron y miles trabajadores quedaron sin empleo.

Volviendo al tema del fierro, Pinto dijo que Monterrey compromete sus esfuerzos para abastecer el mercado nacional, especialmente a sus clientes. “De hecho la Cámara de la Construcción de Tarija tiene sus obras paradas, Monterrey está haciendo lo posible para abastecerlos ya que tenemos un convenio con ellos, pero el precio no les da. Estamos buscando una solución equitativa ya que tenemos un respetable stock de materia prima, precisamente para resolver estas coyunturas”, sostuvo.

El entrevistado concluyó señalando que la actual capacidad de provisión de un 65% de lo normal está resolviendo de a poco el desabastecimiento ya que se sabe que hay empresas competidoras que fabricarán su propio acero, pero, los proyectos de gran magnitud que estás siendo ejecutados desde hace por lo menos tres años serán concluidos con acero Arcelor Mittal, de mayor calidad, sismorresistente y con el respaldo de más de 30 años de Monterrey.

Planta laminadora de Las Lomas inició operaciones

Las Lomas dio uno de los pasos más importantes en su larga y rica trayectoria empresarial y en la historia del acero boliviano al haber iniciado operaciones de su planta laminadora, que es parte de todo un proyecto destinado a que el país cuente con un complejo siderúrgico de primer nivel. “Ya se está produciendo acero boliviano laminado desde palanquilla y en cuatro meses más arrancaremos la producción a través de chatarra, con lo que se consolidará la primera siderúrgica del país”, informó el vicepresidente de la empresa Boris Marinkovic.

Es histórico, todo el acero que llega al país es importado, con la planta se producirá 200 mil toneladas de barra que se convierte en un hito importante para el país porque la fábrica, coincidentemente, se estrena en una época en que el acero escasea y la tendencia es que Bolivia deje de depender del extranjero.

Marinkovic explicó que con la siderúrgica Las Lomas contribuye de gran manera al país porque se depende menos de la importación, se genera empleo, más de 300 personas en planta, más de 20 mil empleos indirectos en recojo de chatarra, de la misma manera, se coadyuva a que las divisas no salgan del país. “Nuestra producción evitará que entre $US 140 y 150 millones no salgan de Bolivia, generando un aspecto positivo en el país. Cerca de $US 18 millones ingresan al país por la exportación de chatarra, pero egresan $US 120 o 140 que solamente Las Lomas invierte por importación. Bolivia consume 400 mil toneladas equivalentes a 240 millones de dólares que salen del país.

La más moderna de Sudamérica

El empresario confesó que la inversión es de $US 170 millones, el equipamiento de la siderúrgica cuenta con la planta más moderna de Sudamérica más moderna de procedencia italiana, nueva, eléctrica, maca Danielli que es amigable con el medioambiente, genera muy poca emisión de gas, de esa manera se cumple con todos los estandares de calidad para producir un acero de muy alta calidad, garantizando al pueblo boliviano que no volverá a sufrir escasez de acero y sobre todo a precios adecuados.

La planta de Las Lomas funcionará con muy poco gas, el indispensable para el calentamiento del horno para la laminación, un consumo mínimo con la acería, que es eléctrica como un arco eléctrico de última tecnología, que al igual que el gas es necesario para el calentamiento de la palanquilla.

La siderúrgica está ubicada a 14 kilómetros de Buena Vista, con una infraestructura planificada sobre 70 hectáreas que está compuesta por todo lo que es áreas de acopio de chatarra, de producción, mantenimiento con una nave principal asentada sobre 40 mil metros cuadrados que permiten hacer todo el proceso, desde el retiro de chatarra, procesar las palanquilla que una vez solidificada, pasa al proceso de laminación, donde la palanquilla va reduciéndose a través de rodillos hasta sacar la barra corrugada con todas las especificaciones de calidad  y sus respectivas medidas.

La influencia Covid-19

Sobre el precio y las variaciones, Marinkovic sostuvo que la elevación del precio y la escasez se las sufre en todo el mundo, al no formar parte del área de salud, la siderúrgicas tuvieron que detener su producción por la pandemia. Perú y Brasil, las principales abastecedoras de Bolivia no produjeron y cuando se reabrieron nuevamente dedicaron sus actividades al abastecimiento de sus países, antes que a la exportación. “Considero que el precio alto se mantendrá unos meses más porque no es fácil lidiar con el mercado luego de haber estado parado varios meses, el ritmo de producción no es el mismo, demora entre seis meses y un año la recuperación”, dijo.

Mencionó que en el Brasil bajó la tasa de financiamiento para proyectos fuera de las obras públicas, causando el aumento de la demanda. La escalada de precios en Bolivia es producto de esos sucesos, por eso, la importancia de la planta siderúrgica de Las Lomas, reviste tanta utilidad. Se puede controlar el abastecimiento y automáticamente mejoran los precios. “Si hay suficiente oferta para la demanda no hay subida de precios”, dijo enfático.

Hasta ahora Las Lomas importó acero de Perú, inicialmente lo hacía de Brasil, pero, la decisión de hacer una planta siderúrgica obligó a que sus antiguos proveedores pusieran otras condiciones porque ya los consideraron competidores. “En ese entendido, para no afectar a nuestros clientes logramos hacer acuerdos con empresas peruanas para recibir acero hasta el inicio de la planta de Buena Vista”, recordó el entrevistado.

Más de 50 años con el acero

Boris Marinkovic sostuvo que los chatarreros tienen un cliente más que será permanente así que pueden estar tranquilos que su producto siempre será comercializado, incluso en volúmenes grandes.

Sobre la calidad del acero Las Lomas indicó que Las Lomas y sus funcionarios son los que más saben de acero en Bolivia, de modo que la calidad está garantizada con los más de 50 años que tiene la empresa de vigencia en el país. “El acero que produciremos tendrá mínimamente la misma o mejor calidad de los que vienen de afuera, nadie conoce mejor el rubro que nosotros es un material que necesita mucha logística, lo que quiere decir que la cadena de suministros es lo más importante”, dijo.

Junto al cemento y otros insumos, se venden en un radio cercano a las fábricas, nosotros vamos a ser eficiente para cubrir todo el mercado boliviano, no estamos pensando en exportar nada, con pondremos nuestro grano de arena para mejorar las condiciones de vida del pueblo boliviano, sentenció.

Marinkovic sostuvo que con la instalación de la planta las diferencias en el mercado se van a ajustar. Todo el pueblo boliviano incluyendo gobernantes y autoridades de los diferentes estamentos tendrían que estar contentos con la siderúrgica de Las Lomas que genera empleo, es producto nacional, evita que las divisas salgan, el proceso de fabricación es amigable con el medioambiente y abastecerá el mercado nacional.

Para la comercialización, Las Lomas instalará almacenes propios para que las ventas se realicen a través de distribuidores. No habrá un solo lugar en Bolivia que no tenga la presencia de acero Las Lomas. En cuanto empiece a operar la acería harán conocer los lugares de reparto y comercialización. Se presume que hasta fin de año la industria funcionará hasta en un 60% de su capacidad instalada. Bolivia tiene un consumo interno de acero que oscila entre las 350 mil toneladas y las 400 mil toneladas.

El empresario recordó que la planta siderúrgica de Las Lomas lleva un proceso de cuatro años de estudio, participaron especialistas, técnicos calificados, gobiernos, personas, empresarios privados, todos bajo el amparo de un empresariado serio y al servicio de Bolivia.

Metales del Oriente creció el seis por ciento el 2020 y proyecta el 12 por ciento el 2021

Metales del Oriente SRL. se dedica a la comercialización de productos de acero desde 1994; a partir del año 2006 se constituye como una nueva empresa de responsabilidad limitada con presencia en diferentes ciudades, es así que incursiona en la importación, comercialización e industrialización de productos derivados del acero, destinados a la construcción civil y metalmecánica.

El gerente Comercial Adalberto Beltrán, considera que el fortalecimiento financiero como resultado de la fusión de capitales apoyó la construcción de nuevas y modernas infraestructuras. EL 2020 hubo crecimiento del seis% pese a las cuarentenas por la previsión y abastecimiento de stock. El 2021 la meta es llegar al 12%, aseguró.

“Nos enfocamos a otro segmento del mercado y empezamos a proveer materia prima para la fabricación y techado de calaminas, metalmecánica, fabricación de muebles y en fábricas de instalaciones de agua, donde la fortaleza está en la elaboración de calaminas, planchas, calaminas pre pintadas y tuberías galvanizadas”, señaló.

Metales del Oriente dejó de comercializar fierro de construcción, por su poca rentabilidad, mucha inversión y competencia, se optó por nuevos nichos dentro del universo del mercado del acero y de este modo atender las necesidades de los usuarios, dando soluciones inmediatas a la hora de proveer productos derivados del acero. Un personal altamente calificado tiene a su cargo la asesoría a los clientes de manera adecuada y efectiva, contribuyendo al desarrollo de nuestra sociedad.

Proyección

Metales del Oriente tiene planificada la industrialización a corto plazo, es uno de los principales retos que se plantea la compañía para darle un valor agregado a su sello y firma en las líneas de acero.

“Actualmente producimos clavos con la marca Metales del Oriente, además fabricamos calaminas onduladas y planas”, señaló, a tiempo de añadir que parte de la transformación de cuatro empresas permitió a Metales del Oriente alcanzar una cobertura a nivel nacional, con instalaciones propias en La Paz, Santa Cruz y Tarija en tan sólo 10 años de operaciones en el mercado.

Servicios

La fabricación de todo tipo de calaminas y planchas en laminado frío depende de la cantidad de metros que el cliente vea necesario y según el rendimiento del producto. Este es un servicio que presta la empresa que cuenta co9n todo tipo de perfiles abiertos estructurales, costanera, suministrado y fabricados bajo estándares estrictos de seguridad, con acero laminado estructural soldable, lo que garantiza propiedades mecánicas, además de un rango de composición químico mínimo y máximo, para brindar un proyecto estructural eficiente en peso y seguro en lo que se refiere a su soldabilidad y esfuerzos mecánicos.

Beltrán agregó que también se ofrece la posibilidad de desarrollo perfiles de ángulos y espesores variables fabricados a pedidos de los clientes. “Todo ello junto a un servicio personalizado en la entrega del material en forma inmediata y puesto donde el cliente lo requiera”, admitió el Gerente Comercial de Metales del Oriente.

Agregó que la empresa cuenta con todas las herramientas necesarias para el traslado de la mercadería desde sus almacenes, al punto de consumo del cliente. “Contamos con camiones con capacidad de entre 8 TM  y 14 TM, con plumas y monta cargas, para la distribución en Santa Cruz, Tarija, Yacuiba, Sucre, La Paz El Alto y
personal capacitado para la entrega del material, cobranza y  atención al cliente”, puntualizó Beltrán.

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