Sector de la construcción encara la nueva realidad cumpliendo protocolos

Sector de la construcción encara la nueva realidad cumpliendo protocolos

Después que el Gobierno promulgara el Decreto Supremo Nº 4229, dando cierta flexibilidad a la cuarentena, muchos rubros reiniciaron sus actividades, entre ellos la construcción, cumpliendo protocolos de bioseguridad para resguardar la salud de los trabajadores.

Las actividades del sector se reanudaron de manera gradual desde el 11 de mayo. Los actores de la construcción presentaron diversos protocolos y procedimientos, los cuales hoy tienen la aprobación ministerial, para ser aplicados y cumplidos en cada proyecto, siendo la premisa de las empresas constructoras, preservar y garantizar la salud.

Después de varios meses de aislamiento, para evitar la propagación del virus, el Gobierno estableció una cuarentena condicionada y dinámica dando paso al reinicio de actividades en diversos ámbitos. De esta forma, el Estado buscaba dinamizar la economía, que fue muy afectada por el estado de emergencia.

Desde el de abril, la Cámara Bolivia de la Construcción (Caboco), trabajó en la elaboración del proyecto de bioseguridad en las obras.

En el documento se estableció la información necesaria para que las empresas constructoras pudieran, dentro de sus oficinas y obras, resguardar la salud de su personal, desde el ingreso, durante la jornada laboral y hasta la salida.

Asimismo, en el protocolo se tomaron en cuenta a las personas o empresas que brindan servicios en las obras ejecutadas.

“El proyecto fue remitido a las autoridades del área, Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, y al Ministerio de la Presidencia. Para una revisión de la propuesta, se mantuvieron reuniones con el Ministerio de Obras, las diferentes áreas técnicas. Posteriormente y, junto al Ministerio de Salud y de Trabajo, emitieron la Resolución Multi-Ministerial 001-2020 de fecha 8 de mayo de 2020 aprobando el reglamento para el desarrollo de actividades económicas del sector de la construcción”, se informó desde la Caboco.

Por su parte, la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) indicó que también realizaron todas las gestiones pertinentes ante las autoridades estatales, pues el fin común es la salud.

“Para que la vuelta a la actividad fuera una realidad, se tuvo un trabajo previo que fue encarado por la Cadecocruz junto a las autoridades, para establecer y definir un protocolo de bioseguridad que se concretó en la Resolución Multiministerial Nº 001/2020 de 8 de mayo de 2020 suscrita por los Ministerios de Salud, Trabajo, Empleo y Previsión Social y Obras Públicas, Servicios y Vivienda”, dijo Aldo Sülzer Limpias, presidente de la entidad.

Agilizando trámites

Desde el mes de agosto y, luego de concretar un acuerdo con el Gobierno Municipal, el Colegio de Arquitectos habilitó, en sus instalaciones, una ventanilla la Secretaría de Planificación del Gobierno Autónomo Municipal de Santa Cruz de la Sierra (SEMPLA), para facilitar los trámites del sector y evitar el desplazamiento de las personas, según explicó José Luis Durán, presidente del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz (Cascz).

“Queremos ampliar el universo de trámites porque, como institución, buscamos dar facilidades a la gente que hace trámites, para lograr descentralizar estos procedimientos”, puntualizó.

Dicho espacio, está acondicionado para resguardar la bioseguridad tanto de las personas que trabajan allí como de quienes llegan a hacer sus diligencias.

Al ingreso de la oficina tienen un pediluvio para desinfectar los zapatos, todos deben usar barbijo y sanitizarse las manos con alcohol en gel. Igualmente, se colocó señalética (para indicar el distanciamiento social) y se situaron asientos separados para dar comodidad a quienes están en la espera de sus papeleos.

Los lineamientos básicos

Los protocolos establecidos para el sector brindan las directrices que todo proyecto, sea público o privado, debe seguir y aplicar tanto en las oficinas administrativas como en obras. Pero si la empresa ve conveniente, puede agregar otros aspectos, esto bajo su propia responsabilidad.

Las normas básicas establecidas son el cumplimiento de horarios de ingreso y de salida; desinfección antes de entrar a la oficina u obra; mantener distanciamiento físico, para eso es muy útil el uso de señalética; en el lugar de trabajo se deben implementar puntos para el lavado constante de manos; el personal debe usar barbijos y lentes de protección.

De igual forma, se plantea la limpieza constante de herramientas y espacios comunes que sean cerrados.

En el proceso de preparación hacia la realidad postcuarentena, lo más importante ha sido la comunicación y capacitación constante del personal de campo, respecto al cuidado y prevención de contagio del COVID-19.

Acerca de ello, Fernando Martínez, especialista en seguridad y salud ocupacional, explicó en una disertación virtual realizada por el Cascz, que “los protocolos deben cumplirse, porque de no ser así la responsabilidad recaería en el constructor, quien debe brindar las condiciones para prevenir el contagio en obra”.

Inducción y prevención

La premisa en las empresas ha sido la inducción al personal no solamente para dar a conocer cuáles son las medidas de bioseguridad que se deben cumplir, si no también responder interrogantes como ¿Qué es el COVID-19? ¿Cuál es el tiempo de incubación del virus? ¿Cuáles son las medidas de prevención? ¿Cuáles son los síntomas? ¿Cuáles son los procedimientos en caso que haya un colega contagiado? y demás dudas que hayan surgido.

Rodrigo Crespo, gerente de proyectos de la empresa Apolo, dijo al respecto que “para reanudar actividades, primero adecuamos las instalaciones de nuestras oficinas, la planta de producción. Colocamos señaléticas indicando tanto la distancia social como todas medidas de bioseguridad para que esté visible y presente, implementamos el uso obligatorio de barbijo, alcohol”.

Agregó que, en la medida de lo posible, las reuniones y asuntos administrativos tratan de ejecutarlo de forma virtual para evitar aglutinar varias personas.

En Apolo, al igual que muchas empresas del rubro, se ha puesto especial énfasis respecto al proceso de inducción e información del personal, de oficina y en obras, acerca de este tema.

Por su parte, Carlos Arguedas Gonzales, representante legal del grupo empresarial SSA Ingeniería – Estudio CincoNueveUno, explicó que, además de cumplir a cabalidad el protocolo emitido por la Caboco, la empresa agregó un componente más a las medidas de prevención, que fue la capacitación correspondiente a la adecuada alimentación y suplementación, todo bajo la guía de un profesional en el área.

En obra

Acerca desarrollo de la actividad en obras, ambos ejecutivos coincidieron que estar al aire libre, la carga viral es menor, pero el cumplimiento de las normas es total.

Para hacer un mejor control, designaron a personas o supervisores, quienes se encargan de hacer el seguimiento o, en su defecto, dar parte si existiera un caso sospechoso de coronavirus.

En todos los lugares de trabajo, se toma la temperatura a quienes ingresan, estos datos son registrados a modo de monitoreo; se hace la limpieza de zapatos (en pediluvio) y de manos (ya sea con alcohol en gel o lavándolas); también se ha colocado señalética en toda la obra indicando el distanciamiento social; se incrementó el número de basureros; también se estableció un área de aislamiento, si algún trabajador presentara síntomas.

Muchas de las empresas constructoras entregaron un kit básico de bioseguridad a sus trabajadores, con elementos de primera necesidad como barbijos, guantes, alcohol en gel, cartillas informativas y bolsas para echar los restos del acullico de coca.

“A medida que se van consolidando los trabajos, los procedimientos implementados se convierten en rutinarios y cotidianos, lo que muestra la gran capacidad de las empresas constructoras y de los trabajadores de adaptarse a una situación y entorno complicado como el que estamos viviendo”, agregó Sülzer.

Acerca del acullico

El trabajo desarrollado en obras exige mucha resistencia física, por este motivo, la gran mayoría de los trabajadores recurren al acullico de coca, porque sienten que les da vitalidad y lucidez.

“El acullico es un tema cultural, difícil de erradicar, la prohibición, solicitud de que no lo hagan dentro de la obra o la forma de desecho, es parte de la capacitación que se debe dar a los trabajadores en la obra” dijo la Caboco.

Por su parte, Fernando Martínez indicó que una forma de controlar esta situación, es reforzar los canales de comunicación para brindar información y lograr una concientización del personal, sobre los riesgos que hay al escupir los restos de coca con saliva, porque pueden convertirse en un foco de infección.

Arguedas describió las acciones que realizan en su empresa, “lo que está prohibido es escupir en la obra, para evitar esto, los obreros llevan su morral con todos sus utensilios de aseo personal y tienen bolsitas de nylon para que puedan dejar ahí el desperdicio. Además hemos aumentado la cantidad de basureros”.

Las medidas de bioseguridad que se toman dentro y fuera de las fuentes de trabajo, repercuten en el personal y en sus familias, por ello la prioridad es la prevención mediante la información.

Finalmente, el presidente de Cadecocruz puntualizó que la institución brinda asesoramiento a las empresas que lo solicitan para la elaboración de sus protocolos de bioseguridad, de igual forma, la institución hace el seguimiento a los trámites que se deben realizar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *