Los ecoladrillos empiezan a abrirse paso en países de América Latina

Los ecoladrillos empiezan a abrirse paso en países de América Latina

Las botellas PET rellenas de envolturas plásticas y otros residuos inorgánicos limpios y secos, conocidas también como ecoladrillos, comienzan a abrirse paso en diferentes países de América Latina, como materia prima importante para las construcciones ecológicas que promueven el cuidado del medioambiente.

La información fue transmitida en el webinar “Bioconstrucción con ecoladrillos”, organizado por el grupo Entre Ambientalistas, compuesto por jóvenes de distintos países de Latinoamérica y el Caribe, quienes buscan potenciar prácticas sustentables en sus territorios.

En el conversatorio remoto compartieron sus experiencias Carolina Vaca Guzmán de Bolivia (directora de Extend Verde), Felipe Castillo de Chile (miembro de la Fundación R) y el profesor Homero Parra de Venezuela (director de la Escuela de Arte Los Kariras).

Durante el evento, la representante de Bolivia brindó una explicación de lo que significa el consumo responsable, como una forma de respetar y valorar el medioambiente, y de la elaboración y la utilidad de los ecoladrillos para reducir los desechos plásticos que, por su lenta degradación (cientos de años), se convierten en contaminantes del ecosistema.

Un aula hecha de ecoladrillos en Bolivia

Vaca Guzmán se refirió a la forma adecuada de fabricar ecoladrillos, de forma que sean adecuados para la construcción, dijo que estos deben ser compactos y resistentes. Recordó que Extend Verde lleva tres años creando proyectos con este material y que actualmente, está finalizando el proyecto de construcción de un aula ecológica en una escuela en Achocalla, en la localidad de Mallasa, del departamento de La Paz.

Esta iniciativa implicó alianzas con diferentes instituciones educativas y empresas, además de talleres de educación, capacitación y concienciación sobre el cuidado y respeto por el medioambiente, que incidan en la recolección de ecoladrillos e incentiven a su fabricación. La especialista indicó que también se está elaborando un manual de construcción, para establecer la utilización de varios materiales en desuso, como alambres, neumáticos y latas para unir los ecoladrillos y armar las paredes.

El proyecto piloto pronto se hará realidad, ya se logró recolectar cerca de 3.000 ecoladrillos; la construcción demanda la utilización de 3.500. “Desde que me presentaron la idea del ecoladrllo, he creído firmemente en este material y he sido persistente en el tema de las campañas y la educación”, manifestó la directora de Extend Verde.

Proyectos desarrollados en Chile

A su turno, el representante de Chile, Felipe Castillo, explicó que en su país la bioconstrucción logró un mayor desarrollo, puesto que ya piensan en edificaciones más avanzadas, luego que el 2016 lograron construir con ecoladrillos una ecobanca, infraestructura piloto que después de tres años fue remodelada, tras evaluarse su estado, luego de su exposición a la intemperie y tiempo de uso.

Informó que los proyectos de bioconstrucción en Chile deben basarse en tres pilares fundamentales: el primero se refiere a la educación que permita concientizar a las personas acerca del cuidado de la naturaleza, que incluye la temática del ecoladrillo; el segundo pone énfasis en el acopio y traslado de los residuos, determinando diferentes pasos de control para supervisar que el material esté bien fabricado, antes de ser utilizado; y el tercero trata la reutilización, para establecer estrictos y rígidos  parámetros constructivos, puesto que se viven constantes movimientos sísmicos.

Venezuela aplica la bioconstrucción

Por su parte, el representante de Venezuela, el profesor Homero Parra, especialista en restauración de patrimonio cultural, reflejó que en su país existe un mayor avance en el tema, contó su experiencia de 15 años en este tipo de edificaciones, en las que se utilizan ecobloques, armados con botellas PET rellenas de arena y/o de residuos plásticos. Puso como ejemplo la construcción de un centro cultural y de algunas infraestructuras habitacionales.

El profesional empezó esta iniciativa en Venezuela por el amor que le tiene a la tierra y buscando evitar su contaminación. Con ese propósito, Parra combina material reciclado -que la gente echa por toneladas a los vertederos- con  saberes y técnicas ancestrales, y de esta forma contribuye a que las personas puedan contar con viviendas ecológicas, bonitas y económicas, además de antisísmicas y térmicas, construidas con ecoladrillos, bambú, arcilla, paja y cal.

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