Los arquitectos se reinventan para trabajar durante y después de la cuarentena rígida por el coronavirus

Los arquitectos se reinventan para trabajar durante y después de la cuarentena rígida por el coronavirus

Sin duda, la pandemia nos ha exigido como seres humanos una transformación para continuar con nuestras vidas. Uno de los aspectos que está atravesando por cambios es el trabajo, diversos sectores se han visto forzados a parar actividades o buscar alternativas para continuar con los pendientes. Los arquitectos, por ejemplo, han hecho ajustes y han aceptado el desafío.

Los profesionales arquitectos encontraron maneras de reinventar su desempeño laboral en este tiempo que la COVID-19 está afectando a nivel mundial y ha obligado a que las personas se mantengan en cuarentena por varios meses. Aunque es innegable que el rubro ha sido afectado por la paralización de obras, ya que el trabajo se constituye en su mayoría visitas a proyectos en ejecución, contacto con proveedores de materiales y coordinación a través de reuniones presenciales.

El arquitecto Andrés Pedraza manifestó que la pandemia pasó a ser un hecho social, es decir, que ha convulsionado el conjunto de las relaciones sociales, por lo que se tuvieron que realizar ajustes para continuar con sus funciones en el ámbito laboral. “Tratamos de utilizar la tecnología como el internet para trabajar con nuestros clientes y a la vez respetar la norma sanitaria establecida por las autoridades y cuidado de nuestras familias”, agregó.

Del mismo modo, la arquitecta Noelia Morales indicó que, en su caso, se vio afectada con el transporte para llegar hasta las obras, por lo que tuvo que coordinar con el propietario y constructor vía telefónica. En cambio, el arquitecto Juan Carlos Menacho detalló que ante este tipo de acontecimientos es preciso tener la capacidad de mantenerse con la mente activa y productiva, pese a que la construcción estuvo totalmente parada con proyectos comerciales detenidos, el diseño de los proyectos residenciales sigue.

“Algunos clientes casualmente en el confinamiento se dieron cuenta lo importante que es el diseño en sus casas y decidieron aprovechar este tiempo para encargar sus proyectos y poder soñar con ‘qué quieren en sus espacios’ y tener claros sus requerimientos”, resaltó Menacho.

Por su parte, el arquitecto Marcelo Torrelio lamentó que afectó al rubro del diseño, el cual exige mucho movimiento en algunos casos. “En mi especialidad como lighting designer realizamos, aparte de las reuniones demostrativas en la que apagamos la iluminación de la sala y encendemos varios modelos de equipos para que el cliente comprenda y sienta las diferencias de las facetas de luz , realizamos pruebas lumínicas en el sitio, para ello hemos tenido que adaptar una zona de nuestro hogar; en mi caso en un área que era de oficina se ha convertido en un laboratorio lumínico con variedad de  conectores disponibles para hacer varios disparos de luz y así poder comparar  luminarias”, detalló.

En tanto, la arquitecta Natalia Torres comentó que a medida que se flexibilizaron las medidas y que el sector de la construcción retomó actividades se pudo continuar con algunos pendientes, porque, si bien no había un abastecimiento oficial de materiales, había cierta red de contactos que empezó a moverse para la provisión. Al inicio fue difícil por el traslado del personal, debido a que también se debe cumplir con las medidas de bioseguridad para desempeñarse debidamente.

“Del 100 %, en un 30 a 40 % se ha retomado al trabajo, ahora que estoy haciendo trabajos de interiorismo no me fue tan complicado como para otros profesionales que están en obra. Mi carpintería la tengo funcionando, porque ya hay abastecimiento de algunos materiales”, informó.

El trabajo remoto o desde casa

“Sí, hemos podido adaptarnos mediante este sistema de trabajo”, señaló Torrelio, al igual que los demás entrevistados cuando se consultó al respecto. Pedraza complementó que fue la mejor manera para seguir realizando el trabajo para los clientes, respetar las normas y cuidarse del virus. Morales, desde su experiencia, agregó que el home office, como también se conoce al teletrabajo en la actualidad, le permitió hacer tareas de gabinete como ordenar y actualizar archivos.

Menacho sostuvo que su estudio se tuvo que adaptar a los cambios, sin embargo, tiene mucha experiencia en desarrollo de proyectos a distancia, dado que siempre ha desarrollado proyectos en el exterior. “Invertir en tecnología es el mejor aliado. Hoy en día prácticamente se puede hacer todo por internet”, recalcó.

Según Torres, el trabajo desde casa es una facilidad que poseen los profesionales arquitectos y los clientes se han adaptado a las circunstancias, ahora es más sencillo planificar reuniones virtuales y llamadas para coordinar detalles por la predisposición a utilizar los medios digitales. “Los primeros meses pude concretar desde mi casa diseños a proyecto final, que requiere netamente de trabajo de oficina, entonces desde mi computadora me puse al día con todos los proyectos, estuve avanzando”, expresó.

Los desafíos en los proyectos en ejecución

Los arquitectos afrontaron distintos retos durante este tiempo de cuarentena, por ejemplo, para Noelia Morales tener que comunicarse mediante teléfono para controlar más en los detalles constructivos fue desafiante, tuvo que pedir fotos y videos tanto al propietario como al constructor.

“Los retos fueron paralizar la obra y proyectos a ejecutar por el tema sanitario, pero la salud es más importante sobre nuestro empleo y se llegó a acuerdos con el personal y los clientes, respetando las normas establecidas por las autoridades y por cuidar de nuestra salud”, alegó Andrés Pedraza.

Marcelo Torrelio expuso que, pese a que el cambio fue brusco, con las reuniones virtuales su pudo adaptar a la situación. “Hacemos las mismas pruebas vía computadora, le damos un poco más de importancia hoy a los simulacros lumínicos mediante un software especializado, en los que hacemos recorridos virtuales nocturnos del proyecto y de esta manera se llevan con éxito las reuniones. De hecho, el cliente queda contento porque no ha tenido que salir de la comodidad de su casa”, destacó.

Según Juan Carlos Menacho, la cuarentena ha impedido que la construcción pueda desarrollarse debido al alto riesgo en contagios que se exponen los trabajadores. Aunque las obras han estado paralizadas, se está estudiando las posibilidades y formas de cómo retomar funciones incluso en la nueva normalidad.

¿Qué pasó con el presupuesto inicial?

“Sobre el presupuesto en obras, no hice gastos adicionales, evidentemente no todos los clientes tienen presupuestado lo mismo que a un inicio que ahora, porque nadie se esperaba esto, pero si me pidieron en algunos proyectos reducir un poco los costos y accedí por ser un asunto que se escapa de las manos”, reveló la arquitecta Torres. Algunos gastos extras que Marcelo Torrelio realizó en este tiempo de cuarentena fue en transporte de algunos elementos y tecnología.

En el caso de Morales, relató que la propietaria de unos de los proyectos que está a cargo tuvo problemas de abastecimiento de materiales, los gastos aminoraron. Por tanto, provoca el alargamiento del cronograma de trabajo y finalización de la obra. Mientras que Pedraza aceptó que dada la emergencia sanitaria se incrementaron los gastos no previstos, es decir, costos de bioseguridad, ya que todos los rubros estuvieron parados.

“No estamos ajenos al incremento por falta de transporte, insumos y equipos de bioseguridad, pero nosotros seguimos acatando las normas, ya que estamos en el departamento con un alto riesgo de contagio. Por otro lado, el asunto burocrático para permisos de circulación y normas de bioseguridad es otro tema, porque todo el rubro está vinculado directa o indirectamente con transporte, materiales y otros aspectos; no se puede trabajar de esa manera, todos dependemos de todos”, puntualizó.

Menacho, de forma reflexiva, acotó que la pandemia obliga a reinventarse y económicamente afecta a todos; seguramente habrá muchos proyectos que tomarán más tiempo en reactivarse por el factor económico y otros que directamente no se activarán más. Pero, “creo firmemente que en estos tiempos tenemos que ser positivos e intentar ver el lado bueno a las cosas. Época de crisis también es época de nuevas oportunidades”.

El manejo de personal

Torrelio relató que, en el caso de su estudio arquitectónico, llegó a la conclusión de seguir operando con sus colaboradores desde la comodidad de sus hogares y decidió que para llenar el espacio de las reuniones en obra y en sala para presentar los proyectos se busque ser mucho más eficientes para lograr superar las expectativas del cliente.

“Gracias a Dios no hemos tenido conflictos (con los trabajadores) y espero que sigan todos sanos y con las pilas puestas”, afirmó Menacho. Morales, en cambio, dijo que el reto fue la mayor comunicación para poder coordinar mejor los trabajos, más nada.

Por su parte, Pedraza precisó que casualmente las obras que estaba realizando terminaron de ejecutarlas antes de que empezará la cuarentena rígida. Las otras están programadas para realizarse una vez se flexibilice el confinamiento, este tiempo se está abocando a proyectos de diseño con sus clientes hasta reanudar las obras.

Habrá cambios en el proceso de trabajo

Natalia Torres aseguró que se están cambiando los protocolos, refiriéndose, por ejemplo, “a ser muy puntual en las visitas de obra, tanto para los albañiles, los obreros y demás, ir solo si es necesario, es decir, minimizar el tiempo compartido y así cada uno a sus deberes”. “Nos enfocaremos en trabajar desde casa para evitar exponerse hasta que pase el pico de contagios; seamos honestos, aún falta mucho para que se mitigue el virus, tenemos que aprender a poner de nuestra parte y que sea llevadero, conservando nuestro trabajo”, añadió.

En el estudio de arquitectura de Juan Carlos Menacho, de acuerdo con el profesional, se seguirá organizando y desarrollando todo por medio virtual, para la construcción está trabajando en procesos de control en la propagación del virus y así poder, aunque sea, mitigar las posibilidades de un contagio en obra. “Esperemos que pronto se tenga acceso a la vacuna y poder trabajar más tranquilos”, exclamó.

Torrelio aseveró que ahora que la tecnología se convierte en el mejor aliado, el proceso de trabajo en su área se modifica en los simulacros lumínicos, que tienen que ser más efectivos; se eliminan las visitas de obra momentáneamente; se buscará optimizar cada reunión, antes las reuniones duraban mínimo dos horas, dependiendo el proyecto buscará optimizar en un 50 % ese tiempo; y se está presupuestando un gasto en tecnología para dar una mejor experiencia de trabajo entre accesorios y programas especializados. “Estamos explorando agregar a nuestra experiencia de trabajo a la realidad aumentada, para ello hay un proceso de capacitación y adquisición de la tecnología idónea”, adelantó.

Pedraza exteriorizó que el proceso debe ir en base a la norma de seguridad establecida por el Gobierno en cuanto al procedimiento de bioseguridad; desde el inicio del diseño del proyecto con los clientes, la etapa de aprobación y de ejecución llevará nuevos métodos de trabajo para el rubro. Entre otro orden de ideas, Morales mencionó que es necesario buscar la mejor manera de llevar una comunicación tanto con el propietario y constructor por la implementación de aplicaciones digitales.

¿Qué deja esta pandemia de enseñanza?

“Esta pandemia, definitivamente, nos muestra donde nuestros valores deberían estar. En situaciones de alarma lo más importante es proteger a tu familiares y seres queridos… todo lo demás se puede reconstruir o reinventar”, dijo en primera instancia Menacho. A su vez, Torres recalcó que la gente ha aprendido a valorar el trabajo de las personas, ya que en algunas ocasiones existe el pensamiento que nadie es imprescindible, sin embargo, cada uno tiene un gran valor.

Además, Pedraza certeramente señaló que en estos tiempos es fundamental analizar la crítica situación sanitaria y obtener enseñanzas que ayuden a superar este tipo de crisis y estar preparados ante otra pandemia con el sistema de salud. A nivel técnico, Morales agregó que se debe tratar de ser más detallistas en planos, tiempo de ejecución, entrega de material y todo lo relacionado a la planificación de obras, aumentando los planes de contingencia para paralizaciones por factores de salud o externos, ajenos a la voluntad.

Por su parte, Torrelio expuso varias enseñanzas: optimizar de varias formas el uso de la tecnología; obligar a reinventarse para llegar a más personas, los seres humanos han sido poco benevolentes con la situación del planeta y a valorar a la familia. “El diseño y la construcción están atravesando un proceso difícil de asimilar, el cual durará varios años, tenemos la obligación de ser más empáticos con la situación global, este tipo de problemas nos advierte que somos igual de indefensos que otras especies”, enfatizó.

El arquitecto acotó que los profesionales como creadores, soñadores y estructuradores de sistemas de vida tienen la responsabilidad de dar soluciones certeras y eficientes, eso no lo pueden tomar a la ligera, se necesita diseñar ya no un hogar, sino un refugio. “Tu casa debería curarte, sanarte de muchas formas posibles, una ciudad ya no puede ser ingenua, predecible y esquiva del pensar humano, debe abrazar más problemáticas. Dejemos de hacer ciudades para el vehículo, comencemos a llevar a otro nivel nuestra profesión, vayamos más allá de la necesidad aparente y visible, esta tormenta se puede convertir en una oportunidad de evaluarnos y hacer mejoras considerables”, concluyó.

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