La industrialización del litio como motor del plan de reactivación económica boliviana

La industrialización del litio como motor del  plan de reactivación económica boliviana

El presidente del Estado, Luis Arce Catacora, indicó que el Gobierno acelera la industrialización del litio boliviano, que es uno de los pilares fundamentales del plan de reactivación económica.

“Estamos pisando el acelerador en la industrialización del litio, uno de los pilares fundamentales de nuestro plan de reactivación económica. De enero a mayo, captó Bs 42 millones por ventas de cloruro de potasio y carbonato de litio”, escribió el Jefe de Estado en su cuenta en Twitter.

La autoridad también destacó que, en los primeros cinco meses del presente año, Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) comercializará importantes volúmenes de cloruro de potasio (agrofertilizante) y carbonato de litio.

Arce informó que su Gobierno proyecta que Bolivia se beneficie con una “importante producción” de la industrialización de litio en 2024 con la implementación de nuevas tecnologías como la extracción directa del metal blando.

Para lograr esa finalidad, YLB lanzó en abril de este año la “Convocatoria Internacional de Extracción Directa de Litio” (EDL) a la cual ya se presentaron más de 19 empresas extranjeras, según el viceministro de Altas Tecnologías Energéticas, Álvaro Arnez.

De acuerdo con la autoridad, las empresas que se presentaron a esa importante convocatoria son de países de Europa, Latinoamérica y Norteamérica, como Rusia, Italia, Alemania, Estados Unidos, Argentina, entre otros. Los bolivianos llevan más de una década escuchando que el país va camino a convertirse en la capital mundial del litio.

Preámbulo

Y ahora, la crisis económica del sector minero provocada por el coronavirus y la probable caída de los costos en los siguientes meses arrojan más dudas respecto a cuándo el país sudamericano podrá aprovechar su riqueza que sigue en suspenso, apuestan al litio como el nuevo motor económico de un país acostumbrado desde su creación a vivir de la extracción de materias primas no renovables. Pese a la incertidumbre existente en todo el mundo, la demanda de este metal para la producción de baterías es la esperanza boliviana.

Además, a finales de abril, el gobierno transitorio señaló que la explotación de este metal será uno de los pilares fundamentales para intentar reactivar la economía tras la pandemia. La impresionante cantidad de este recurso que Bolivia posee en su territorio, alrededor de 21 millones de toneladas métricas certificadas, es el motivo para que se le otorgue tanta importancia al despegue de este rubro.

Aunque, a estas alturas, los bolivianos ya saben que convertirse en una potencia en esta industria es mucho más difícil de lo que parece. Incluso siendo el país con más recursos certificados de litio en el planeta con 21 millones de toneladas

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó en su informe anual “Resumen de productos minerales” (Mineral Commodity Summaries), que Bolivia es el primer poseedor de litio desplazando a Argentina, que ocupaba esa posición hasta 2019.

El motivo, explicado por autoridades bolivianas el año pasado, es que una empresa estadounidense realizó una nueva certificación de la reserva geológica que el país posee en la zona del Salar de Uyuni, en el suroeste, y concluyó que ahí existen 21 millones de toneladas métricas y no 10 millones como había señalado antes una firma francesa.

A Bolivia le sigue Argentina con 19 millones de toneladas métricas y luego Chile, que posee 9 millones, los tres países conforman lo que se ha bautizado como el “triángulo del litio”. El reporte de la USGS añade que los recursos de litio en Estados Unidos son de 6,8 millones de toneladas.

Australia se encuentra en el quinto lugar con 6,3 millones y China en el sexto con 4,5 millones. “Debido a la exploración continua, los recursos de litio identificados han aumentado sustancialmente en todo el mundo y suman alrededor de 80 millones de toneladas”, indica Arnez

Bolivia administra sus recursos de este metal a través de la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), se realizó un informe de rendición de cuentas en el que reportó el avance de las cuatro fases de la estrategia de industrialización. El país ya produce y exporta cloruro de potasio y carbonato del litio extraídos del Salar de Uyuni, la salina más grande del mundo, de 11.000 kilómetros cuadrados.

Además, tiene en operaciones una planta piloto para la producción de baterías que se propone producir 6.000 unidades durante este año y en los siguientes alcanzar una producción de 20.000 piezas anuales. Después, el país espera convertirse en un uno de los protagonistas del mercado energético, para eso, Bolivia también instaló una planta piloto de materiales catódicos para producir los materiales de cátodo para la producción de baterías.

Acuerdos internacionales

A lo largo de estos años, Bolivia suscribió diferentes convenios con países de Europa y Asia para explorar alternativas para que la explotación del litio pase a una etapa de gran industria, sin embargo, esta posibilidad todavía no se materializó. Uno de los últimos convenios, firmado fue con Alemania, país que todavía aguarda que el plan sea reactivado.

“Alemania acoge con beneplácito la intención del gobierno boliviano de continuar nuestra asociación bilateral sobre el litio. Reafirmo el interés de mi país para seguir adelante con el proyecto”, afirmó a finales de enero el embajador alemán en La Paz, Sebastian Duppel.

Algunos de los proyectos de Bolivia todavía siguen en fase piloto, el ministerio de Energía aseguró que la industrialización del recurso metálico se mantiene como una “prioridad” del gobierno actual. Autoridades señalaron que se creó una comisión especial que analizará varios aspectos del rubro, entre ellos cuánto le corresponderá en regalías a Potosí, el departamento boliviano donde se encuentran las reservas del país.

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