Empresas de insumos para la construcción debe replantear el mercado

Empresas de insumos para la construcción debe replantear el mercado

Las empresas que trabajan dotando de insumos a las constructoras ven la necesidad de ser más agresivas en un mercado altamente competitivo, donde los productos van subiendo de calidad marcando la diferencia desde su presentación, hasta llegar al mercado con la calidad requerida, también es muy importante el traslado algo que es un plus para los usuarios y esto marca la preferencia por un determinado producto.

Algo que se tiene que recordar es que hay que considerar que la principal acción financiera para afrontar el impacto del COVID-19, es el costo de restablecer los mercados de a poco, irán reactivándose de acuerdo con las políticas de acción que deben llevar adelante los gobiernos.

Las empresas deben redefinir su estrategia pensando en las prioridades a futuro. Estos momentos no solo significan retos que obligan a navegar por la tormenta, sino que también presentan oportunidades para aprovechar la disrupción y convertirla en un catalizador para acelerar procesos y emerger fortalecido.

La visión de reducir costos e invertir en las capacidades diferenciadoras durante esta etapa de estabilización podría incentivar a innovar y reaccionar eficazmente a la incertidumbre en los próximos años.

Antecedentes

Tras un crecimiento sostenido en los últimos años, el mercado de los insumos para la construcción pasa por una situación difícil. A marzo de este año, el consumo cayó 37,5% respecto a igual periodo de 2019 a raíz de la cuarentena decretada para combatir el nuevo coronavirus.

Pero no solo ha caído el consumo de insumos en el país, la producción y las ventas también han mermado, en un 4% y un 16,4%, debido a la decisión tomada por las autoridades para hacer frente a la pandemia de COVID-19.

Y marzo es el mes que ha marcado el punto de inflexión para un comportamiento negativo en la producción, comercialización y demanda de artículos como el cemento, principal insumo para la construcción.

De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el consumo de cemento entre enero y marzo de la presente gestión alcanzó a 567.559 toneladas métricas (TM), 340.795 TM menos que las 908.354 TM adquiridas en similar periodo de 2019.

La caída en la demanda fue más notoria en marzo, precisamente cuando empezó la cuarentena total en el país. Para abril y mayo se espera que la situación empeore más debido a que las restricciones eran aún más rígidas.

Fancesa construyéndose por el bien de los bolivianos

Actualmente el rubro de la construcción es uno de los más afectador por la pandemia del Corona Virus además de la crisis política y Socio Económica que está atravesando el País. El sector privado que era, en gran medida, el responsable de mantener el crecimiento en el país se vio bastante afectado debido al incremento en sus costos de operación por las medidas y protocolos de bioseguridad que tuvieron que adoptar para reiniciar operaciones.

Otro factor importante que ha incidido es el impago de las deudas millonarias de obras de sector público, por parte del Estado, de periodos entre el 2018 y 2020 (según datos proporcionados por Caboco y Cadecocruz).

La reactivación de la construcción actualmente está más enfocada en el sector informal, obras y remodelaciones de particulares que retomaron sus operaciones con mayor facilidad debido a la flexibilidad que tienen en sus procesos, sus protocolos de bioseguridad y estructuras organizacionales compactas e informales.

El gerente general de la Fábrica Nacional de Cemento SA (Fancesa), Marcelo Díaz, consideró que la crisis de la producción y comercialización de cemento se produjo desde 2018, cuando se inició la ralentización de la economía, sobre todo en el sector de la construcción donde ellos son parte de la cadena.

Esta problemática se acrecentó durante octubre y noviembre del año pasado cuando se registró una convulsión político-social debido a los resultados de las elecciones del 20 de octubre, que ocasionó un daño a la economía nacional. A esto se sumó la llegada de la pandemia por el coronavirus, donde se tuvo que paralizar las actividades tanto de producción como de comercialización en al menos un 30% de la industria cementera.

“Después de estos eventos estamos hablando de un 30% menos, estamos hablando de entre 3 millones y 3,2 millones de toneladas de cemento. Entonces ese es un periodo acumulado. La reducción de demanda y de consumo de cemento y además de manera proporcionada ha ido afectando a cada una de las empresas cementeras del país de acuerdo con su partición de mercado”, explicó.

En el caso de Fancesa, durante abril y mayo que duró la cuarentena rígida en gran parte del país, la producción y comercialización fue nula. Pese a ello, la empresa cumplió con las normativas para la reanudación de trabajo, aplicando las medidas de bioseguridad para el personal que realizaba y realiza actividades en la planta y oficinas.

La reactivación total, no solo de la actividad cementera sino de todo el aparato productivo boliviano, dependerá de la evolución sanitaria para enfrentar el nuevo coronavirus. Sin embargo, Díaz consideró que podría darse rebrotes de la enfermedad en diferentes regiones, lo que obligaría a reanudar las cuarentenas para evitar una mayor propagación del virus.

A partir del mes de Julio, Fancesa normalizó la comercialización de sus productos en todas sus plazas en las que opera, llegando a satisfacer la demanda creciente de nuestro cemento en los departamentos de Chuquisaca, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí, Tarija, Oruro y La Paz.

Los meses de julio y agosto, se produjeron y comercializaron aproximadamente en promedio 45.000 tn de cemento de manera mensual. Considerando los conflictos que se tuvo por el bloqueo de carreteras el mes de agosto, para septiembre se estima incrementar esa cifra a más de 50.000 tn de cemento, equivalentes a 1000.000,00 de bolsas de cemento a nivel Nacional.

Se estima que el rubro de la construcción vaya incrementando su reactivación de manera paulatina, hasta normalizar sus actividades a finales de la gestión 2020. Es de suma importancia las medidas que tome el Gobierno actual y el nuevo Gobierno electo, para impulsar la reactivación económica tomando como uno de los sectores fundamentales a la construcción, que además de mejorar la vida de la población con obras de impacto como carreteras, puentes, hospitales, centros educativos, etc., generará un efecto multiplicador con la creación de fuentes laborales directas e indirectas, y una reinversión de esos salarios en la economía boliviana.

Fancesa es una empresa que ha salido de situaciones difíciles a lo largo de sus 61 años de vida, por lo que en esta coyuntura pandémica también sabrá hacer frente a las dificultades, a fuerza de creatividad y compromiso con el desarrollo del país.

Itacamba definiendo políticas empresariales

Itacamba Cemento SA informó, que la empresa tomó sus recaudos un mes antes del inicio de la cuarentena en el país, almacenando la producción, lo que no le perjudicó en la elaboración de este insumo durante los meses que duró la cuarentena (marzo desde el 22, abril y mayo).

No obstante, se aclaró que “no se pudieron medir las ventas o la producción bajo los criterios de un mercado normal”. “En estos momentos no hay mercado, la cuarentena tiene a todo el país paralizado; sin embargo, tenemos el suficiente Cemento Camba para mantener cubierta las demandas de nuestros clientes que poco a poco han empezado a trabajar”.

Pese a la afectación económica de las empresas por la pandemia, en Itacamba no se removió a ninguno de sus trabajadores y se cumplió con las medidas de bioseguridad. Por el contrario, aseguró, cerca del 80% de los funcionarios continuaron desarrollando sus funciones y cumpliendo al 100% con sus responsabilidades a través del sistema de teletrabajo.

La cementera, que tiene su planta en la localidad de Yacuses, provincia Germán Busch de Santa Cruz, prevé que el movimiento económico vuelva a la normalidad para continuar con la producción de uno de los insumos principales para la construcción.

A pesar de ser la marca más joven del mercado, el año pasado fue reconocida como la más poderosa de cemento en SCZ,  logrando el liderazgo de ventas gracias a su estrategia de comercialización, distribución y atención al cliente, basadas en innovación, conocimiento profundo y cercanía del mercado y el principio de humanización de la marca a través programas de fidelización y relacionamiento con clientes.

Este éxito es la suma de estrategias que tienen como base un buen producto y la priorización de los clientes; ante la crisis de la pandemia, para cumplir con estos postulados, inmediatamente se adaptó el protocolo de atención al cliente de manera remota a través de la línea 800-17-8888, y se implementó “Itacamba Master Class”, un espacio digital para actualizar y capacitar en sistemas constructivos innovadores e industriales a través de conferencias con expertos internacionales. A la fecha, se ha logrado capacitar a más de 1.000 personas del rubro de la construcción.

En las redes sociales, se implementó el programa “Construyendo desde casa”; orientado a guiar a las familias en tips de mantenimiento y construcción, con una alta repercusión entre las comunidades digitales.

Sin embargo, el Club de puntos, ha sido la base de cercanía y relacionamiento con los clientes; se ha creado una red de beneficios a través de comercios y empresas aliadas orientadas a ofrecer descuentos y beneficios tanto en servicios y productos que han sido utilizados y valorados durante este tiempo de cuarentena.

Itacamba, empresa productora de Cemento Camba, cuenta con la única Planta Integral de Cemento del oriente boliviano, ubicada en Yacuses (Provincia German Busch), cuya capacidad instalada total es de 1.2 millones de toneladas anuales de cemento.

En el ADN de la empresa, están impresos la ética, el respecto, la unión y la sustentabilidad y esto se refleja en la calidad del producto, la responsabilidad que tienen con Santa Cruz y el país , pero sobre todo la capacidad de respuesta a clientes y a colaboradores de la empresa, que ha sido puesta a prueba en esta coyuntura.

“Tenemos el compromiso puesto en dar el mejor producto y servicio a nuestros clientes en todo Bolivia y ser la empresa que lidere el crecimiento del rubro en Santa Cruz. Un crecimiento que debe ser responsable y sostenible” afirmó Miguel Barba Moscoso Gerente Comercial de la empresa.

La empresa define la responsabilidad social como prioridad ante la situación de emergencia sanitaria generada por el Covid 19. El principal foco es proteger la salud y la vida de sus colaboradores, clientes y zona de influencia, incluyendo por supuesto Santa Cruz.

Por tal motivo, semanas antes de que en el país se declare la cuarentena como medida de distanciamiento social, la empresa ya había activado el teletrabajo para los colaboradores de mayor riesgo, desplegando también los protocolos de bioseguridad, salud y seguridad industrial, tanto en planta como en las oficinas administrativas, así como la capacitación y ajustes tecnológicos para que toda la empresa entre en la modalidad de teletrabajo.

Inmediatamente se estableció la cuarentena, la empresa ya estaba preparada con un sistema interconectado, métodos y ritmos de trabajos que permitió que más del 70% de los colaboradores sigan con su ritmo normal desde casa, siendo un mínimo de personas quienes han tenido que estar en planta para precautelar el funcionamiento de la fábrica, siguiendo rigurosas normas de bioseguridad.

Alexander Capela, gerente general, inmediatamente activó un comité ejecutivo permanente para la coordinación de las actividades, pero sobre todo para supervisar que todas las familias de los colaboradores sigan también las normas y protocolos de bioseguridad de la empresa.  El ejecutivo, junto a su equipo de gerentes mantiene la línea de coordinación abierta las 24 horas, generando reuniones virtuales de seguimiento diario. Este comité permanente despliega las acciones a través del equipo operativo, que sostiene rituales de reuniones en todas las áreas, las mismas que son dirigidas por jefes y responsables de área.  Técnicamente, Itacamba es un organismo vivo a través de la interconexión.

Bajo esta consigna, también se habilitó el programa digital “Con Vos desde Casa”, donde la gerencia se dirige a través de una transmisión online interactiva a todas las personas de la empresa, para mantenerles informados acerca de las decisiones tomadas por la empresa con relación a la situación de emergencia sanitaria, además de escucharlos y atender sus preocupaciones.

La tecnología ha sido un factor fundamental para la comunicación. La empresa aprovecha al máximo estos recursos, sosteniendo diversas actividades para mantener la unidad del equipo, es así como, en el día de la madre, se organizó una serenata a las madres de la compañía y esposas de los colabores. También, se vienen realizando las capacitaciones internas tanto de seguridad, como de otros temas de manera virtual.

Al ser una empresa de clase mundial y al conocer lo que estaba sucediendo en otros mercados de Europa y Latinoamérica, se tomó la previsión de producir por encima de lo previsto, asegurando contar con stock. Esta decisión estratégica ha permitido que los indicadores de la empresa no se vean afectados dramáticamente, logrando atender la demanda de algunos clientes que por emergencia han tenido que seguir operando.

La empresa está el ser responsable y conscientes que también es un ente social; por lo que siendo la zona de influencia la Provincia Germán Busch, mantiene una relación estrecha y madura con las instituciones de los municipios, hecho que ha permitido atender de manera inmediata con material de bioseguridad para los centros de salud en Puerto Suarez, Puerto Quijarro, El Carmen Rivero Torrez y la comunidad Yacuses.

En la comunidad, además se ha entregado un kit de higiene a cada una de las familias y además 150 canastas con alimentos para personas en situación de vulnerabilidad.

Por otra parte, junto a las mujeres emprendedoras que participan del programa de RSE de Itacamba en confección integral en Puerto Suarez y Yacuses, se desarrolla un proyecto para la producción de barbijos reutilizables, con la finalidad de abastecer este importante material de bioseguridad a la zona. Se dotó a las mujeres de los insumos en calidad de capital semilla; además Itacamba adquirió un lote de mascarillas para distribuir en la comunidad y las familias de los colaboradores.

Además, un grupo de ingenieros voluntarios de la Planta Yacuses participaron de un proyecto para la reparación e instalación de equipos del sistema de distribución de oxígeno en el Hospital San Juan de Dios de Puerto Suarez, donde también se aportó con la entrega de un UPS.

En Santa Cruz se ha dotado de kits de bioseguridad a la prensa que está de turno en las calles, así como a los clientes ferreteros que están atendiendo en algunos puntos de la ciudad.

Por otro lado, en Roboré se ha aportado con cemento para la restauración de un antiguo hospital para la atención de Covid, proyecto encarado por los voluntarios de “Alas Chiquitanas”.

Actualmente, se sigue trabajando en coordinación con las autoridades de los municipios de la provincia Germán Busch, para apoyar en la lucha contra el Covid en esta región.

También Itacamba es parte de la campaña “Demos de Corazón” de Cainco, con un aporte económico para la instalación de un centro de atención a pacientes con Covid en la ciudad de Santa Cruz.

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