El sector de la construcción su proyección y necesidad de crear mercado

El sector de la construcción su proyección y necesidad de crear mercado

En los últimos años el sector de la construcción mostró un crecimiento sostenido y fue un pilar fundamental para el desarrollo y crecimiento del país.  El impulso que se dio al desarrollo nacional a través de la construcción permitió que durante el período 2006-2018, la construcción registre tasas de crecimiento por encima del promedio nacional, ya que fue la principal herramienta para la redistribución de los recursos; en nueva infraestructura para la población, y, sobre todo como un medio para la generación de empleos.

Luego de un año tan complejo y difícil para el sector constructor, el primer cuatrimestre del 2021 muestra una tendencia a la reactivación, todavía lenta y con indicadores que apenas se acercan a los niveles de actividad previos a la llegada de la pandemia del COVID-19 en marzo del 2020. Así lo indica un estudio de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), elaborado a través de su Centro de Estudios Económicos y Desarrollo (CEED).

El reporte indica que de acuerdo a los datos del Índice Global de la Actividad Económica (IGAE) difundidos por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, al mes de abril de 2021 la construcción creció 17,9%, cifra alentadora aunque se debe considerar que el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su reporte sobre el Producto Interno Bruto (PIB) del II Trimestre del 2020 (el más actualizado disponible) reportó una caída del -50,95%, por lo que la recuperación mencionada solo recorta parte del descenso y refleja el efecto rebote, que es normal luego de la magnitud de la afectación sufrida la gestión pasada.

“Es importante seguir observando la evolución mensual de la construcción, tanto con los indicadores del PIB como del IGAE, solo así se podrá afirmar si efectivamente se recuperaron los niveles de crecimiento pre crisis, o si los datos recientes obedecen al rebote”, señala el estudio.

A pesar de ello hacia el año 2021, el crecimiento del sector se ha reducido de manera muy acelerada, pasando a ocupar el octavo lugar de los 11 sectores económicos de Bolivia, con una participación de 3,53 por ciento en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).  La importancia del Sector de la Construcción está ligada al mercado de trabajo de mano de obra no calificada y calificada, así como a empresas nacionales de producción de materiales de construcción y empresas de importación de estos materiales, acompañada por el sector financiero con la colocación de créditos, como capital de trabajo para la ejecución de obras y garantías, compra de material y equipos, y finalmente, para las viviendas.  Arriesgar los medios de producción de este sector es también arriesgar la economía en su conjunto, es decir; los sueldos de los trabajadores y el sustento de todas las familias bolivianas.

Así, hasta junio la inversión pública se incrementó en 47% ($us 185 millones) con respecto a similar período de 2020 ($us 74 millones), con una incidencia de la inversión en infraestructura que creció en 148,8% en este período, destacando la reactivación de proyectos carreteros como El Espino-Charagua-Boyuibe, el tren metropolitano de Cochabamba, la doble vía tramo central El Sillar y la rehabilitación de la carretera Santa Cruz-Trinidad, entre otros. Otro de los indicadores que destaca el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas es que, en febrero de 2021, la población ocupada en la construcción urbana era de 343.076 personas, mientras que en similar periodo el número fue de 336.272 trabajadores.

Siendo el Sector de la Construcción altamente dependiente de la Inversión Pública, estas constantes reducciones en su presupuesto han ido disminuyendo el crecimiento del Sector de la Construcción tanto a nivel nacional como departamental.

Este estancamiento, ha erosionado y reducido el crecimiento del sector constructor que se ha vuelto altamente susceptible a que cualquier fenómeno externo, como ser: el retraso en el pago de planillas de parte de las Entidades Contratantes y provoque que las empresas no puedan continuar con las obras y estén sensibles a una posible quiebra.

De acuerdo con el presupuesto generado por el anterior gobierno para el 2020, el déficit fiscal debió ser reducido a 6,98%, sin embargo; hay que resaltar que este presupuesto evidencia que hubo déficit fiscal los últimos 5 años.

La preocupación aún más la situación, dado que en el documento se muestra que, hasta agosto de 2020, el anterior gobierno habría incrementado la deuda pública externa en 569 millones de dólares y hasta octubre de 2021 la deuda interna se incrementó en 495 millones de dólares.

Sabemos que la situación actual es consecuencia de la administración del anterior gobierno, pero, si hubo fuentes de financiamiento para el déficit fiscal, y dado que el gobierno reconoce una deuda pagada casi en su totalidad con el sector constructor de parte de la ABC de 703 millones de Bolivianos, es decir, 101 millones de Dólares.  Dando un respiro a las constructoras para seguir adelante y  una nueva inyección al crecimiento del sector, con la reinicio de las obras entre ellas la Doble Vía el Sillar, una de las más destacadas por la fuerte inversión y el costo en hombre y maquinaria.

Es fundamental que el gobierno  intervenga, ya que, a través de los ministros del sector se informa una plena ejecución de la Inversión Pública y una reducción del Déficit Fiscal, pero contradictoriamente para que no exista más mora el pago de obligaciones del Estado con las empresas del Sector Constructor. Es necesario comenzar por transparentar y mostrar al sector cual es el monto global de la deuda de las Entidades Públicas y cómo se piensa encarar el pago a futuro con nuevas obras en infraestructura.

Inversión en infraestructura pública

En el tema de inversión pública se puede evidenciar que en tan sólo ocho meses (noviembre 2020 a junio 2021) se reactivaron 303 proyectos camineros en todo el país, de los cuales, 139 son de construcción, 147 de conservación, 16 de rehabilitación y uno de mejoramiento. Trabajos que fueron ejecutados con una inversión de 1.854.243.108 bolivianos.

Se ha logrado desembolsar recursos económicos a empresas constructoras que están a cargo de las carreteras, la suma es 1.854 millones de bolivianos. Reafirmamos el esfuerzo de nuestro Gobierno de reactivar las obras que han sido paradas por la anterior gestión de gobierno. La ejecución de estas obras, inició en noviembre de 2020 con un desembolso de 23.331.065 bolivianos; trabajo que se extendió hasta junio de 2021.

Del total de las carreteras, 17 pertenecen al departamento del Beni, 25 a Chuquisaca, 50 Cochabamba, 60 La Paz, 24 a Oruro, 13 a Pando, 30 a Potosí, 64 Santa Cruz y 20 a Tarija.
En todo el territorio se reactivaron las obras, que hasta la fecha ha alcanzado el 32% en su reactivación y en ese entendido, estamos haciendo los esfuerzos correspondientes para seguir inyectando recursos económicos, a todas las Empresas que cumplen con las especificaciones técnicas.

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