El Cristo Redentor cumple 60 años 1961-2021

El Cristo Redentor cumple 60 años 1961-2021

Pocas obras en Bolivia son tan privilegiadas como las que tiene el Cristo Redentor desde su altura de 7,5 metros, ubicado en la avenida del mismo nombre y segundo anillo. Este ícono de la ciudad cautiva la mirada de los cruceños y turistas. Fue declarado Patrimonio Cultural Material del Estado en 2013

Son raros los monumentos que se erigen en el mundo y pasan con el tiempo a ser considerados como símbolos del lugar donde se los ubica. La tendencia generalizada de las personas a llamarlos íconos los hace más especiales porque con esa frase describen connotativamente la ciudad, país, provincia o cualquier otro entorno. De esa manera, cuando se habla, por ejemplo, del Cristo de la Concordia nuestro cerebro descodifica la Llajta, el Cristo del Corcovado a Río de Janeiro y así continúa la saga Torre Eiffel París, Estatua de la Libertad, Nueva York.

Uno de esos íconos es el Cristo Redentor de Santa Cruz de la Sierra, monumento que identifica a la ciudad de los anillos y es un testigo mudo de toda la historia que se vivió en las llanuras del Grigotá desde la década de los 60 a hasta nuestros días. Batallas cívicas por las regalías, jornadas de lucha por la autonomía, cabildos y reuniones cívicas lo tuvieron como uno más de los concurrentes que, como casi siempre, reclamaba algo justo para esta parte de Bolivia que estuvo postergada por más de un siglo, sin que ese olvido haya mermado las fuerzas progresistas de los cruceños que ahora con orgullo y dignidad pueden considerar habitantes de la principal ciudad de Bolivia, su locomotora económica y la más poblada.

Una historia relatada por los protagonistas

Gracias a la Arquitecta Gabriela Díaz, la revista Contacto Construcción de Bolivia tuvo acceso al libro, Bolivia: Caminos de la Escultura en el cual se detalla la historia del Cristo Redentor que está en la ciudad desde 1961, fruto de la obra del incomparable escultor y caricaturista Emiliano Luján, nacido en Cochabamba, elegido para realizar la obra mediante un concurso.

El Cristo fue uno de los primeros monumentos de Santa Cruz, labrado en bronce en la ciudad de La Paz, transportado a su actual y único destino por tierra, en dos piezas que se soldaron al llegar. Los recursos para financiar la obra fueron recaudados por las damas cruceñas al comenzar la década del 60.

Aquel año, Santa Cruz festejaba su aniversario número 400, por esa razón, para acompañar los festejos, la Iglesia Católica eligió esta ciudad para celebrar el Congreso Eucarístico Religioso Nacional, evento que reunió a fieles de todas partes del país, a jerarcas de la iglesia oficial y a personalidades del mundo católico de diversas partes del mundo como invitados.

Santa Cruz de la Sierra apenas superaba los 100.000 habitantes, zonas como Equipetrol o Hamacas que hoy están urbanizadas y pobladas, en aquellos tiempos se hallaban lejanas como casi del radio urbano, muy poco habitadas y las vías del segundo anillo todavía no habían sido pavimentadas.

La ubicación del Cristo Redentor fue la vía norte ya que allí había espacio suficiente y porque era uno de los principales accesos a la ciudad. La ceremonia de inauguración contó con la presencia del entonces presidente Víctor Paz Estenssoro.

Hoy el Cristo Redentor es un referente de Santa Cruz. La imagen religiosa trasciende el credo. Quienes visitan la ciudad tienen una cita obligada con el Cristo Redentor, es uno de los principales atractivos turísticos más allá de la religiosidad.

Numerosos eventos se han realizado a sus pies, religiosos y manifestaciones de todo tipo, es un punto de referencia de la ciudad también para actividades que buscan cierta repercusión o una convocatoria multitudinaria como cuando a sus pies celebró misa el Para Francisco en 2015, frente a un millón de personas.

Emiliano Luján Sandóval, el autor del ícono cruceño

Nació en Cochabamba en 1910, en su carrera trabajó con materiales como mármol, madera, piedra y bronce. En 1930 estudió en la Academia de Bellas Artes de La Paz, sirvió en la Guerra del Chaco donde obtuvo un grado militar y permaneció toda la duración de la guerra. Entre 1954 y 1955 fue becado por los gobiernos boliviano e italiano para estudiar en la Academia de Bellas Artes de Roma, en Italia.

Tiene entre sus obras varios monumentos alrededor de Bolivia destacando los monumentos de bronce de Eduardo Avaroa en La Paz y el Cristo Redentor en Santa Cruz, también el dedicado a Alexander Von Humboldt en la ciudad sede de Gobierno. Su cosecha abarca más de 100 obras en formato pequeño de piedra y bronce. En el Museo de El Vaticano una de sus obras, que representa a San Francisco y el lobo. Entre 1949 y 1975 presentó más de 30 exposiciones individuales y colectivas de esculturas y caricaturas.

Antes de la creación del Cristo Redentor, eran muy pocas las esculturas hechas en Bolivia que adornaban sus ciudades, lo más común era traerlas desde Europa.

En década del 90 el metal que forma parte de la estructura del Cristo Redentor comenzó a corroerse y a manchar la obra , de tal forma que parecía que la escultura sangraba, algo que fue tomado como una señal negativa por parte de los files. Lo cierto es que el Cristo Redentor, desde hace seis décadas recibe y despide a todos los que llegan o se van de Santa Cruz.

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