• abril 13, 2024

La Economía Cruceña: Del rezago al liderazgo económico nacional

Introducción

Según el historiador económico José Peres Cajías, el desempeño económico de Santa Cruz es un proceso que presenta un “marcado contraste con la mayoría de las experiencias latinoamericanas, donde la actividad económica ha tendido a concentrarse continuamente en las mismas regiones desde mediados del siglo XIX” (Peres-Cajías, 2020).

Santa Cruz permaneció rezagada del desarrollo económico y social desde el nacimiento de Bolivia hasta mediados del siglo XX; sin embargo, desde entonces, ocurrieron cambios fundamentales respecto al liderazgo económico del país, que fue asumido por Santa Cruz desde la segunda mitad del siglo anterior.

Cómo se observa en el gráfico 1, en 1950, Santa Cruz aportaba el 9.5% a la producción nacional, el año 2021 (último dato disponible) el departamento cruceño aportó con el 30.3% a la producción del país.[1]

Esta experiencia atípica en la historia económica latinoamericana despierta la curiosidad sobre dos aspectos fundamentales: i) ¿Qué explica el particular desarrollo de la economía cruceña que permitió pasar de una economía rezagada hasta mediados del siglo XX a tomar el liderazgo económico regional? ii) ¿Ese proceso puede continuar ante un escenario económico adverso?

2. El crecimiento económico cruceño

El aumento de la importancia de Santa Cruz en la producción nacional implica que el crecimiento cruceño haya sido, en promedio, más alto que el resto de departamentos del país. Como se observa en el gráfico 2, expresado en dólares constantes, desde mediados del siglo XX, el PIB de Santa Cruz aumentó en casi 29 veces, mientras que el país en su conjunto, multiplicó su producción en 9 veces, esto implica una tasa promedio de crecimiento, en el periodo estudiado, de 5.2%, frente al 3.5% del país. Sin considerar al departamento de Santa Cruz, el resto del país sextuplicó su producción y creció a una tasa promedio de 3.5%. Si dividimos el periodo analizado en periodos se pueden advertir aspectos relevantes.

Exceptuando los periodos 1967 – 1970 y 2005 – 2012 la economía de Santa Cruz ha crecido, en promedio, más que la economía nacional (destacan los periodos 1950 – 1967 y 1970 – 1980). También resulta importante constatar que, en los periodos de crisis económica experimentados en el país[2], la economía de Santa Cruz ha mantenido tasas de crecimiento más altas que la economía nacional, lo cual podría indicar una mayor fortaleza de la economía cruceña a la hora de enfrentar las crisis económicas.

Peres Cajías (2020) también destaca que un aspecto importante de la historia económica de Santa Cruz es su creciente participación en la producción de manufacturas a nivel nacional. El proceso de industrialización en el país inició a fines de la década de 1920, y se concentró principalmente en La Paz, el año 1950, del total del PIB manufacturero, esta ciudad aportaba con el 65%, mientras que Santa Cruz, únicamente aportaba  con  el 5%. En  1980, el aporte de La Paz y Santa Cruz era similar, ambos departamentos aportaban al PIB manufacturero en un 27%. Para el año 2017, la importancia relativa de La Paz en el PIB manufacturero se redujo al 23% y ha aumentado en Santa Cruz, hasta llegar al 40%. (Peres-Cajías, 2020).

El crecimiento de la producción viene acompañado con mejoras en los niveles de vida de los ciudadanos y mayor acceso a servicios como la educación y la salud.

Para evaluar el bienestar de los ciudadanos más allá de el ingreso, podemos observar el Índice de Desarrollo Humano, que es un indicador desarrollado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y mide el progreso de los países en tres dimensiones fundamentales: i) vida larga y saludable (esperanza de vida); ii) acceso a la educación y iii) nivel de vida digno (ingresos).

Como se observa en el gráfico 3, para el año 1990, Santa Cruz era ya el departamento con mayor Índice de Desarrollo Humano, siendo, según la clasificación del PNUD[3], un departamento con desarrollo medio, consiguiendo mantener esa posición hasta el año 2021 e incrementando (levemente) su diferencia con el promedio nacional[4].

Santa Cruz, desde inicios del siglo XX, ha tenido transformaciones socioeconómicas profundas. El siguiente cuadro muestra que, de estar rezagado del desarrollo económico nacional a inicios del anterior siglo, el departamento cruceño pasó a liderarlo.

¿Qué explica los grandes cambios socioeconómicos observados en el departamento de Santa Cruz en el siglo XX y que continúan en el siglo XXI?

3. Hacia una comprensión del desarrollo cruceño

3.1. El rol de los recursos naturales

Mendieta (2021) y Peres – Cajías (2020) coinciden que los recursos naturales fueron el impulso inicial de la economía cruceña.

En un inicio, los recursos no renovables, principalmente los hidrocarburos, fueron determinantes a la hora de explicar la historia de éxito de Santa Cruz. A finales del siglo XIX, el petróleo se convirtió en un recurso valioso, debido a su uso masivo en los medios de transporte y en la generación de energía para otros rubros. Como narra Mendieta: “En este contexto, Bolivia encuentra yacimientos petrolíferos en el sur y este del país. En el primer cuarto del siglo XX se descubrieron los campos de Bermejo y de Camiri en Santa Cruz” lo cual despertó el interés de su explotación y la generación de una red institucional que sería la base del desarrollo posterior. (Mendieta, 2021).

La alta concentración de la producción nacional en la minería hasta los años cincuenta del siglo XX generó la inquietud para la diversificación de la matriz productiva. Dadas las ricas existencias de yacimientos minerales e hidrocarburíferos en el país, las exportaciones se concentraron en estas materias primas, generando vulnerabilidad a la economía por la oscilación de sus precios en los mercados internacionales.

Dada la potencialidad de diversificación de producción en el oriente boliviano, fue inevitable la convergencia de los planes nacionales a los pedidos regionales en similar sentido. Frente a la dependencia estructural se plantearon a nivel nacional alternativas para la diversificación de ingresos, así como también mayor integración nacional. El plan Bohan, de 1942, apuntaba en esa dirección proponiendo: i) La integración económica entre las dos principales regiones del país (oriente y occidente) y ii) el impulso de la actividad agrícola.

Si bien la el plan Bohan constituye la referencia más conocida de petición de integración regional mediante vías de comunicación comercial, es importante señalar que, la naciente institucionalidad cruceña, ya realizó una petición que apuntaba en esa dirección en el Memorándum de 1904 elaborado por la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz:

“…los hombres de talento de ideas nobles y elevadas, que desean el verdadero engrandecimiento de Bolivia, esos, son partidarios del ferrocarril oriental, porque comprenden que de este modo se utilizarán las riquezas naturales del Oriente, que, por falta de vías de comunicación, no concurren al desarrollo de la industria, y que, puestas en explotación, contribuirán al adelanto económico y político de la república…” (Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz, 1904)

Con la construcción de la carretera Cochabamba – Santa Cruz, el departamento de Santa Cruz empezó a proveer su producción agrícola al resto del país, lo cual permitió desarrollar la producción agrícola en la que el departamento, tenía ventajas comparativas, dada la buena productividad de su suelo.

En definitiva, la dotación de recursos naturales y la infraestructura que se desarrolló para su explotación, son fundamentales para comprender la historia de éxito de Santa Cruz. Por un lado, los suelos fértiles de Santa Cruz pudieron ser explotados desde mediados del siglo XX, gracias a la construcción de carreteras que vincularon económicamente a las regiones del país: no sólo permitiendo el transporte de productos agrícolas de Santa Cruz al mercado nacional, sino porque permitió el traslado de migrantes del resto del país hacia Santa Cruz.

En palabras de Peres – Cajias, esto permitió la reconfiguración de la ubicación de la producción agrícola en el país: “en 1950, el 24% de este PIB sectorial se generaba en La Paz y sólo el 14% en Santa Cruz; en 1980 las proporciones pasaron al 17% y al 22%, respectivamente; en los últimos años se ha mantenido alrededor del 17% en La Paz y aumentó al 43% en Santa Cruz”.

3.2. Factores clásicos del crecimiento: El trabajo y el capital

3.2.1. El cambio demográfico

La producción es una combinación de trabajo, capital y creatividad humana (innovaciones tecnológicas y empresariales), es así que resulta imposible explicar el desarrollo económico de una sociedad sin tener en cuenta el factor humano.

En el caso de Santa Cruz, es determinante para explicar su desarrollo observar la evolución demográfica del departamento.

En 1900, aproximadamente 1 de cada 10 personas vivían en el departamento de Santa Cruz. Al día de hoy, aproximadamente 1 de cada 3 personas habita en esta región. (ver gráfico 4).

Se puede observar que, a lo largo del siglo XX, el crecimiento poblacional fue especialmente alto desde 1950, como mencionamos, esto debido a la construcción de una vía que facilite el movimiento migratorio, situándose muy por encima del promedio nacional en los periodos: 1950 – 1976; 1976 – 1992 y 1992 – 2001. A inicios del siglo XXI, se ve como el crecimiento poblacional de Santa Cruz, termina convergiendo al promedio nacional (ver gráfico 5)

El impacto del cambio demográfico, según la evidencia internacional disponible, tiene que ver con una idea intuitiva: más gente no solamente implica una mayor cantidad de factor trabajo, lo que incrementa la disponibilidad de mano de obra, abaratando su costo, sino también mayor cantidad de personas que piensan en nuevas ideas que generan valor para la sociedad (Kremer, 1993).  Es decir, el crecimiento demográfico, como menciona Mendieta (2021) incrementa la disponibilidad de recursos humanos tanto en calidad como en cantidad. (Mendieta, 2021).

3.2.2. El capital físico

El trabajo debe combinarse con capital físico para producir, por lo cual, también constituye un elemento importante del desarrollo de cualquier sociedad. Lamentablemente no existen estadísticas oficiales de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF) a nivel departamental, para cuantificar la importancia del capital en el crecimiento de Santa Cruz, se realizará la estimación realizada por Mendieta (2021).

Mendieta encuentra que, si bien la producción de Santa Cruz en relación a la producción nacional, gira en torno al 30%, la FBKF de Santa

Cruz, representa, en promedio anual, un 40% del total nacional entre el periodo 1992 – 2019, siendo el departamento que mayor inversión atrajo en ese periodo. Destaca también, que, durante el periodo analizado se observa que, del total de la inversión en Santa Cruz, la inversión privada representó un 70% del total en la década de los 90 y en el periodo 2010 – 2015 (Mendieta, 2021).

3.3 A modo de respuesta

El descubrimiento de yacimientos petrolíferos en el primer cuarto del siglo XX, atrajo el interés por el departamento de Santa Cruz, mientras se descubrían otras potencialidades en el departamento vinculadas a la producción de alimentos; estos recursos reforzaron las demandas, ya iniciadas por la institucionalidad cruceña a inicios del siglo XX, por establecer vínculos económicos directos entre las regiones del país. La construcción de la carretera Cochabamba – Santa Cruz, permitió desarrollar el potencial agrícola de la región cruceña, mientras se gestaba un proceso de inmigración que significó el cambio demográfico más importante de la historia económica de Bolivia, impulsada por el afán de prosperar y dotando, en ese proceso, de recursos humanos e inversiones a la promesa económica del país.

4. Conclusiones

Hoy en día, la agricultura continúa siendo la principal actividad económica del departamento de Santa Cruz, aportando con el 19.2% del total de la producción cruceña; la producción manufacturera ha ganado terreno y es la segunda actividad económica en importancia (principalmente por la producción de alimentos) lo cual continúa indicando la vocación productiva de la región.

El modelo económico de Santa Cruz se enfrenta, actualmente, a un entorno macroeconómico adverso; sin embargo, si de algo sirve la reflexión sobre los elementos que explican su desarrollo desde mediados del siglo XX, se podrá advertir que mucho del éxito económico cruceño tiene que ver con: la apertura económica, la integración comercial y el flujo libre de recursos productivos. Si bien, en un inicio, la dotación de recursos naturales jugó un papel a la hora de entender las dinámicas de su crecimiento, tales recursos no se hubieran aprovechado sin una base institucional que apoye la iniciativa empresarial y la integración comercial. Santa Cruz, también, se enfrenta al desafío de reformar sus instituciones políticas, para que acompañe las instituciones civiles que ha desarrollado a lo largo del siglo XX y no signifiquen un obstáculo para la iniciativa empresarial de su gente.