• julio 25, 2024

Desafíos para el sector de la construcción en el tema infraestructura e industria pública

La infraestructura, que es uno de los sectores de mayor impacto socioeconómico en el país se constituyó todo un reto para el sector constructivo el cual tienen que adecuarse a los requerimientos estatales, enfrenta desde hace años algunos problemas asociados al reducido volumen de inversiones en áreas prioritarias para la población y el crecimiento económico del país. Y el rol del sector público aparece como un elemento fundamental para revertir este escenario.

Dentro del presente artículo se ve como la inversión estatal en el tema de la infraestructura a evolucionado y ha tenido cambios dentro del país, el cual brinda una visión general del área de infraestructura, incluyendo, entre otros aspectos, los desafíos que enfrentan el gobierno para incrementar las inversiones e iniciativas en este sector.

Para el Ing. Antonio Siles, experto en Infraestructura Social, en Bolivia la inversión pública es una de las más altas en la región, desde el 2021 el actual gobierno ha priorizado la infraestructura para reforzar y dar vitalidad al mercado interno, estas inversiones ocupan casi el 8% del PIB nacional PBI, lo cual está dentro de las recomendaciones internacionales de buenas prácticas, que pide por lo menos una inversión del 5%.

“No obstante, debe señalarse que existen algunos obstáculos que impiden alcanzar ese porcentaje, los requerimientos de las licitaciones estatales son algunas veces muy elevados o necesitan muchos requisitos y por consecuencia muchas empresas constructoras no pueden calificar o adjudicarse las mismas “, señaló Siles.

 Y por consecuencia se necesita con urgencia, algunas iniciativas serán cruciales para mejorar el nivel de estas inversiones, especialmente la despolitización de la gestión de las políticas públicas relacionadas a la infraestructura; la mejora de la formación de los profesionales del sector público; y el mayor uso de las Asociaciones Público-Privadas (APP), con estas recomendaciones se mejorará bastante el tema de las licitaciones y tendrán mayor eficiencia. “Se presentó el 2022 un proyecto para poder empezar el 2023 de una manera efectiva y que el sector constructivista boliviano pueda trabajar u adjudicarse las deferentes licitaciones, el esto acepto estos requerimientos y de esta manera se da un impulso real al sector”, admitió Siles.

El papel social de la infraestructura

Para responder a los impactos de la pandemia, la atención del sector público se ha concentrado en la recuperación económica y la infraestructura. Sin embargo, no basta simplemente con invertir, es necesario que los recursos sean provistos con mayor transparencia y, entre otras cualidades, que consideren también los criterios ambientales, sociales y de gobierno (ESG), que tanta relevancia están teniendo en el desarrollo de éste y otros sectores de la economía.

Dado que el desarrollo de obras de infraestructura puede tener un rol social, especialmente en el contexto actual, los gobiernos deben poder asegurar que los más vulnerables estén en el centro de sus políticas y decisiones.

“Para ello, se necesita una agenda progresista que incluya aportes más significativos al sector social, al tiempo que deben despolitizarse los planes y prioridades de la infraestructura. Esto resulta fundamental para que el sector sea un catalizador de la recuperación económica para los diferentes sectores económicos, donde no se debe olvidar que el medidor del mercado interno es la construcción, el cual aporta con muchos empleos directos e indirectos, potencializa el comercio de materiales diversos y genera movimiento económico y ofrece las condiciones adecuadas para que el circulante tenga fines adecuados”, comentó Siles. 

Diagnóstico

El sector boliviano de la construcción se ha topado con un muro en términos de crecimiento el 2022 y la situación tenderá a cambiar si se incluye al sector de la construcción como parte importante para la ejecución en la infraestructura en Bolivia, ya que la inversión pública se redujo de manera significativa en el proyecto presupuestario de 2023, específicamente con respecto a fondos para proyectos de infraestructura.

Si bien la actividad en la construcción remontó 17,8% en 2021, la cifra bajó a solo 3% el 2022 y el 2023 a mayores posibilidades para el crecimiento según un estudio de la cámara de la construcción del departamento de Santa Cruz, Cadecocruz.

El presupuesto de 2023, que ya fue aprobado y se asignó US$4.000 millones a inversión pública, 20,1% menos que en 2022, mientras que el financiamiento para infraestructura se recortó en 35,9%.

Las empresas constructoras de Bolivia enfrentan otros problemas como retrasos en los pagos del sector público, lo que genera a su vez problemas de liquidez; y la adjudicación de muchos contratos a empresas extranjeras, afirma Cadecocruz.

Durante la última década, el 77,5% de las obras de infraestructura licitadas por entidades del Gobierno Central se concedieron a firmas extranjeras, según el estudio.

Por ello, la cámara recomendó que las empresas bolivianas tengan prioridad en los procesos de contratación para impulsar la reactivación de la industria y contribuir más a la economía nacional.

También aconsejó al gobierno pagar las deudas contraídas con las constructoras y permitirles utilizar certificados de adelanto de obra como documentos negociables en el sistema financiero para mejorar su liquidez.

Durante el último año, las autoridades se han enfrentado por las responsabilidades de las administraciones central y regional con respecto a diversos proyectos de infraestructura. El Ejecutivo Nacional acusa a alcaldes y gobernadores de incumplir promesas de financiamiento, mientras que las autoridades locales afirman que la administración central está intentando obligarlos a comprometerse a gastar fondos que no tienen.

En una coyuntura polarizada se prevé que los conflictos sociales frenarán el desempeño económico de Bolivia en 2023. “Los diferentes sectores de la economía vienen realizando sus mayores esfuerzos cada año, pero estos se encuentran entorpecidos por los conflictos sociales y contextos económicos no favorables, además de un accionar del gobierno lento y poco oportuno”, indicó la cámara en un comunicado.

Plan de lluvias e inversión de carreteras

La ABC prevé una inversión que tiene la finalidad de garantizar la transitabilidad permanente y segura en las carreteras que pertenecen a la Red Vial Fundamental (RVF), con intervención inmediata ante cualquier contingencia en la temporada de lluvias, durante el periodo de diciembre de 2022 a marzo del año 2023.

La inversión de Bs 62,5 millones para la atención de emergencias durante el periodo de lluvias a través de empresas de conservación vial y microempresas pro-viales, que atenderán emergencias viales, implementando una estrategia de acción inmediata y trabajos oportunos para el mantenimiento y cuidado de las carreteras que son parte de la Red Vial fundamental.

Las Carreteras, tiene la finalidad de garantizar la transitabilidad permanente y segura de la Red Vial Fundamental, en la época de lluvias, se atiende a  12,630 kilómetros, divididos en 75 tramos que serán atendidos a nivel nacional, contando con 1.195 unidades de maquinaria pesada, 102 empresas de conservación vial, 13 empresas de construcción y 9 empresas de rehabilitación; cuidando el patrimonio vial de manera constante, se cuenta con 475 microempresas del programa Pro-Vial, incluidas 20 microempresas especializadas; el presente Plan Lluvias, genera 4.514 empleos.

Adicionalmente, Personal Técnico, Especialistas e Ingenieros Responsables de los Tramos de la ABC, están distribuidos a nivel nacional para un monitoreo y seguimiento permanente de las carreteras y los trabajos que se realizan.

También se tiene proyectos carreteros en diversas zonas de Santa Cruz, los cuales entraran a licitación este año; entre ellos está Muypampa – Ipatí; El Espino – Charagua-  Boyuibe; Los Valles Cruceños (Angostura – Comarapa); San José de Chiquitos – San Ignacio de Velasco; Santa Cruz – Las Cruces – Buena Vista; Okinawa – Los Troncos.

Inversión en infraestructura

Para el 2023 la inversión en infraestructura va en diferentes sentidos de acuerdo al Ministro de Planificación Sergio Cusicanqui, el que prevé una serie de inversiones para el 2023 y se dará prioridad a empresas constructoras bolivianas, las licitaciones se las colgará dentro del Segip, el cual tendrá toda la información de los requerimientos para cada inversión de esta manera el Estado actuará con transparencia.

“Las propuestas estarán dentro de los sistemas o vías que se requiera y si las empresas interesadas podrán hacer el seguimiento de los procesos de construcción de las mismas”, señaló Cusicanqui.

Los siguientes meses advirtió serán de gran movimiento en el tema de inversión en infraestructura, donde el camino para la industria de las infraestructuras juega un papel fundamental y continúa proponiendo iniciativas que ayudan al desarrollo sostenible del país y de su economía, aportando su eficiencia, experiencia e innovación.

En este marco el segundo semestre de la presente gestión, la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos – EBIH, licitará la Planta de Fertilizantes Granulados, ubicada en el Departamento de Cochabamba en el parque industrial del Municipio de Santibañez; que aportará al desarrollo de la producción agrícola nacional con una inversión de Bs62 millones y beneficiará con la generación de 110 empleos directos y más de 2.800 empleos indirectos; contará con una capacidad real de 60.000 toneladas anuales de las diferentes formulaciones de fertilizantes NPK y Urea de liberación controlada, cubriendo la totalidad de la demanda nacional y exportando los excedentes, generando así mayores ingresos para Bolivia.

Para los siguientes meses se pondrá dentro del Segip recursos por Bs3.727 millones para la implementación de 33 industrias en todo el territorio nacional y un laboratorio para servicios industriales, realizándose las siguientes intervenciones:

El desarrollo de nuevas industrias para la generación de insumos y materias primas procesadas para nuestra industria nacional, fortaleciendo los encadenamientos productivos; a la fecha se han garantizado recursos por Bs1.660 millones, para la implementación de tres plantas de extracción de aceite de palma en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Beni; una planta de extracción de aceites de macororó y jatropha en Villamontes, cuatro centros de acopio y procesamiento de aceites y grasas usadas en los departamentos de La Paz, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz. Estos insumos serán utilizados para la producción de Diesel ecológico.

También se está implementando una industria para el procesamiento e industrialización de plantas medicinales en el departamento de Cochabamba, una planta de transformación de subproductos de soya en Santa Cruz, además de otra planta para la producción de abonos y biofertilizantes en Santa Cruz, así como la ampliación de la planta de vidrios en Chuquisaca, que permitirá dotar envases de vidrio a la micro y pequeña empresa.

Desarrollamos las potencialidades de cada región, incentivando el incremento y la diversidad de su productividad para que puedan transformar las materias primas en lugar de exportarlas sin ningún valor agregado, inicialmente para satisfacer el mercado interno de manera soberana y posteriormente exportarlas con valor agregado.

A la fecha se han garantizado recursos por Bs2.024 millones, para la implementación de una planta de transformación de frutos amazónicos en el departamento Pando, una industria de camélidos en el departamento de Oruro, una planta de industrialización de almendras en el departamento Beni, una planta de industrialización de producción del Chaco Chuquisaqueño, además de dos plantas de industrialización de papa, una en La Paz y otra en Chuquisaca, tres plantas de industrialización del pescado en La Paz, Beni y Tarija, una planta de procesamiento de frutas en La Paz y una Planta de procesamiento de cereales y almendras en el departamento de La Paz, dos plantas de almacenamiento de granos en el departamento de La Paz, una planta en Santa Cruz, otra en Tarija, dos plantas procesadoras de leche en los departamentos de Oruro y La Paz respectivamente; y un centro de confinamiento y frigorífico en el Departamento del Beni.

“También se está trabajando en fortalecer la infraestructura de calidad para mejorar la competitividad de la industria nacional, a través del establecimiento de laboratorios. Con este propósito, hemos puesto en marcha los laboratorios de IBMETRO en Sucre y estamos construyendo laboratorios especializados de IBMETRO en el departamento de La Paz, con una inversión de Bs43 millones para el control de calidad, peso y composición de nuestros alimentos, a fin de precautelar la salud del pueblo boliviano”, señaló Cusicanqui.

Se va implementar la industria de la química básica, a través de las plantas de Ácido Sulfúrico, Ácido Clorhídrico, Carbonato de Sodio, Hidróxido de Sodio e Hidróxido de Calcio, estas están en estudio y se licitaran a partir de mayo, estas plantas proveerá insumos a la industria nacional productora de vidrio, alimentos detergentes, papel y cartón, medicamentos, tratamiento de aguas, entre las más importantes.

Dentyrto de las inversiones también se van proyectan la construcción de una industria farmacéutica que producirá insumos y materias primas para otras industrias nacionales para sustituir las importaciones, además de medicamentos granulados, comprimidos, cápsulas, pomadas, ungüentos, inyectables, jarabes, suspensiones y emulsiones. 

Dentro de este plan de inversiones en la industria se tiene el rubro de los agroinsumos que proveerá de biofertilizantes con micronutrientes al sector agrícola para que pueda mejorar sus rendimientos productivos, además de centros de almacenamiento de trigo, maíz, papa y quinua, que nos permitirá incrementar las capacidades de almacenamiento de alimentos estratégicos de nuestro país. Estos proyectos tienen un presupuesto estimado de más de Bs3.000 millones También es importante destacar, que en el marco de nuestra política de industrialización con sustitución de importaciones, a través del FOCIPP, se aprobaron ya financiamientos a 78 proyectos en 74 municipios de toda Bolivia por un monto de Bs669 millones, entre los que podemos destacar, Construcción y Equipamiento de la Planta Procesadora de Ajo en el Municipio de El Puente – Tarija, Construcción de la Planta e Industrialización de la Papa en Chullchungani – Pocona de Cochabamba, la Implementación de una Planta Procesadora de Alimento Balanceado en el Municipio de Cuatro Cañadas en Santa Cruz, la Construcción de la Planta Industrial de Papa Andina en Calamarca – La Paz, la Construcción de la Planta de Almacenamiento y Balanceado de Maíz en Monteagudo – Chuquisaca, la Implementación de una Planta de Prefabricados de Hormigón para el Municipio de Oruro, la Implementación de la Empresa Municipal Beneficiadora de Café Amazónico en el municipio de Filadelfia – Pando, la Construcción y Equipamiento de la Planta Industrializadora de Sal en Colcha K – Potosí y la Construcción y Equipamiento de la Fábrica de Ladrillos en el municipio de Trinidad; entre los más relevantes.