CORONAVIRUS EL VIRUS QUE SILENCIÓ A LA HUMANIDAD EN 2020

CORONAVIRUS EL VIRUS QUE SILENCIÓ A LA HUMANIDAD EN 2020

Hasta el 2 de diciembre, un total aproximado de 1.5 millones de personas han fallecido a nivel mundial a consecuencia de la Covid 19, nombre que la Organización Mundial de la Salud (OMS) le dio a la enfermedad propagada por el coronavirus, primero bautizado como 2019-nCoV y luego SARS-CoV2, cuya aparición es incierta, aunque, presumen que provendría de murciélagos y no se descarta que sea producto de un experimento científico

La epidemia está evolucionando de manera muy rápida, de la misma manera, el conocimiento que tenemos sobre ella. De no saber nada a principios de año, la comunidad científica ya ha logrado aislarlo, secuenciarlo, identificarlo y desarrollar pruebas para diagnosticarlo. Sin embargo, como sucede con toda nueva epidemia, sigue habiendo muchas incógnitas que se irán resolviendo n la medida que la pandemia evolucione y los científicos tengan mayores elementos sobre el comportamiento del virus.

Lo que sí se sabe es que pertenece a la familia de los coronavirus, llamados así por una especie de picos en su superficie que asemejan una corona. La gran mayoría se han aislado de aves o mamífero0s, especialmente murciélagos.

El SARS-CoV2 se llama así porque tiene una secuencia genética muy parecida a la del SARS, otro coronavirus que apareció por primera y única vez en 2002 causando una pandemia con más de 8.000 personas infectadas y 800 muertes. Otro que causa enfermedad grave en humanos es el MERS-CoV, que se identificó por primera vez en 2012 en el medio oriente y está asociado con camellos.

DEL PÁNICO AL ENMUDECIMIENTO GENERALIZADO

De pronto, del paciente 0 de Wuham, a los miles de infectados en Europa, Italia y España les quedaba algo en común, la muerte en las calles o en hospitales colapsados a causa de un enemigo silenciosos que arrinconaba a multitudes de seres humanos a los confines más solitarios de sus viviendas. Las calles de las grandes y estruendosas avenidas chinas, europeas y americanas, caían en el letargo total.

La cuarentena mundial empezó en marzo, los países cerraron sus fronteras, se suspendieron clases presenciales y todo tipo de espectáculos, eventos y reuniones que supusieran gentío. El transporte público en todas sus formas dejó de funcionar, cerraron aeropuertos,

terminales portuarias, ferroviarias y terrestres. Habilitaron teatros, cines y hasta templos de cualquier religión los transformaron en hospitales, cons-truyeron otros en tiempos récords, en China y España.

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA EL EPICENTRO DE LA PANDEMIA

Hasta el lunes 30 de noviembre, más de 13.799.200 fueron infectadas, convirtiendo a la unión americana en el país con el mayor número de enfermos con Covid 19, de esa cantidad aproximadamente 275.000 fallecieron según un reporte del New York Times. La misma fuente indica que el número de casos va en aumento en la mayor parte de los estados, lo que ha generado advertencias alarmantes sobre hospi-tales colapsados, trabajadores de la salud exhaustos y la expansión de los confinamientos.

A medida que las condiciones em-peoraban y se acercaba el invierno los gobernadores de Iowa y Dakota del Norte ordenaron el uso de cubrebocas. Los líderes estatales impusieron toques de queda en Ohio y en la mayor parte de California. Y con más de un millón de nuevos casos a la semana los funcionarios federales instaron a los estadounidenses a no viajar ni antes ni después del Día de Acción de Gracias. Las muertes, aunque están muy por debajo de sus niveles máximos de primavera, promediaron más de 1.200 al día y siguen en aumento.

En Francia el Gobierno Nacional ha impuesto un toque de queda en ocho ciudades, incluyendo la capital, Paris y en el Reino Unido existe una situación similar. Londres y otras regiones de Inglaterra ingresaron en una especie de vuelta al confinamiento que les impide reunirse con personas de otros hogares en lugares cerrados.

WUHAM “LA CIUDAD HEROICA” Y EL POSIBLE REBROTE

La propaganda del gobierno chino resultó eficaz, Wuham, una de las tantas ciudades del gigante asiático irradió al mundo el coronavirus SARS-Cov2, propagador de la enfermedad Covid-19, en noviembre de 2019, un azote como no se vio antes, señala una fuente de la BBC de Londres. “Muertos en las calles, hospitales colapsados, cuando se decretó la cuarentena el 23 de enero, la Covid-19 ya había dejado 17 muertos y más de 400 infectados en Wuhan.

En julio, gran parte de China volvió a la normalidad, en Wuhan no se registrado un caso más, los cines comenzaron a funcionar, el uso de las mascarillas ya no es obligatorio, no se ha reportado ningún contagio desde mayo. “La ciudad heroica” como la llama el presidente chino, Xi Jinping, ha sido testeada con pruebas, más de 9.000.000 de personas dieron resultados negativos y la ciudad vuelve a sonreir. “Las piscinas hacinadas, los centros comerciales abarrotados, espectáculos co0n miles de personas, dan el marco glamoroso a una ciudad que vivió la pesadilla más horrible del mundo”, dice la fuente.

Actualmente no están prohibidos los eventos masivos, sin embargo Sanya Senanayake, especialista en infecciones de la Universidad Nacional de Australia dijo lacónicamente: todavía existe el riesgo que el virus ingrese por otra vía, todavía no hemos erradicado la Covid-19, y ello significa que mientras no esté erradicada, seguirá existiendo el riesgo que se introduzca en cualquier parte del mundo, si sólo una persona tiene el virus, la situación no está controlada. Entretanto, el virus sigue haciendo estragos ha contagiado a más de 21 millones de personas en el mundo. “Un rebrote en esas condiciones sería fatal”, concluye la nota de la BBC.

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