Constructores requieren de medidas más contundentes para reactivar la economía

Constructores requieren de medidas más  contundentes para reactivar la economía

Empresarios de la construcción de América Latina alertaron que la burocracia y la inestabilidad política están frenando importantes proyectos de infraestructura vial que son fundamentales para la reactivación de las economías tras un año de recesión producto de la pandemia del COVID-19.

Así lo afirmó Manuel Lascarro, presidente de la Federación Iberoamericana del Hormigón Premezclado y director de la Cámara Colombiana del Cemento y el Concreto, quien destacó que la construcción es una de las llaves fundamentales para la reactivación económica tras la crisis sanitaria global.

Entre el 25 y el 28 de mayo se llevará a cabo de forma virtual desde Colombia el 11º Congreso Iberoamericano de Pavimentos e Infraestructura en Concreto, durante el cual se conocerán las principales innovaciones en materia de pavimentos de concreto e infraestructura vial. El Congreso contará con 40 expositores invitados del más alto nivel, de América Latina, Estados Unidos y España, son especialistas en pavimentos, infraestructura, puentes, túneles, prefabricados, vivienda y otros

Más de 4.000 personas de 23 países ya están inscritas al evento, en el cual se destaca el: “Conversatorio: Reactivación Económica en América Latina de la mano de la Infraestructura”, con Estados Unidos como país invitado a través de su Departamento de Comercio. Hacen parte de este conversatorio destacados representantes de México, Guatemala, Colombia, México y Chile.

Bolivia estará representada en el evento por el Gerente General del Instituto Boliviano del Cemento y el Hormigón (IBCH), Marcelo Alfaro, quien disertará sobre la “Colocación de pavimentos de concreto en climas extremos”. Lascarro puntualizó que la participación en el Congreso, es sin costo y animó a los profesionales bolivianos a que se inscriban al mismo.

Durante un diálogo con la prensa, Lascarro afirmó que “todo el sector de la construcción tiene los ojos puestos en la reactivación económica y, como sabemos, la construcción es uno de los motores comprobadamente en diversos países para todos los proyectos de reactivación”.

Estados Unidos, China y el Reino Unido son los “casos de éxito” más importantes donde el impulso de grandes proyectos de infraestructura vial y de vivienda han logrado reactivar las economías y generar miles de puestos de trabajo, pese a la crisis. En la región, Chile, Brasil y Paraguay están siguiendo el mismo camino con resultados destacados, explicó Lascarro.

En las últimas décadas, China ha expandido su participación en importantes obras de infraestructura en América Latina, especialmente por las oportunidades que tiene la región para la construcción de obras públicas. “América Latina tiene que ver a la construcción, no solo para llenar las necesidades de carreteras y viviendas, sino también como un motor de recuperación de la economía de diversos sectores”, afirmó.

Lascarro remarcó que, en general, a la región “todavía le hace falta entender la importancia de esta pieza, que es la construcción”. En este sentido, el directivo destacó que “la burocracia y la inestabilidad política aparecen como los principales obstáculos para la realización de proyectos de infraestructura en la región. Los proyectos terminan demorándose demasiado, lo que terminan disolviendo el impacto social que pudieran tener en el empleo y la reactivación”.

“En muchos países arranca una obra con un gobierno y se termina con otro. La inestabilidad política no favorece la realización a tiempo de proyectos que pudieran realizarse en dos o cuatro años y que tardan hasta diez años”, indicó.

Los indicadores del Banco Mundial señalan que la construcción de infraestructura, en América Latina, está por debajo de los promedios internacionales. Incluso, los países africanos -que presentan menores índices de desarrollo humano- y la India muestran hoy mayores niveles de construcción que la región latinoamericana, en gran medida por el retraso en los contratos de infraestructura, alertó Lascarro.

Al comienzo de la pandemia, entre abril y octubre de 2020, las paralizaciones del sector de la construcción estuvieron entre 70 y 95% de las obras, con graves efectos sobre el empleo. Uno de los casos más críticos fue Panamá que tuvo un 100% de paralización hasta el mes de octubre, y algo similar ocurrió en Perú y Argentina.

“América Latina tuvo los periodos de confinamiento más largos del mundo y eso tuvo consecuencias gravísimas para la construcción en particular, y para las economías en su conjunto. En la mayoría de los países hubo una recuperación más rápida de lo esperado en vivienda y mucho más lento en el uso de concreto y premezclados. De esta forma, la mayoría de los países cerraron 2020 con un 10 y un 30% menos de actividad en las compras de cemento que en 2019, y entre un 15 y un 50% menos de compras de concreto en el mismo periodo”, explicó.

Los empresarios esperan que, en 2022, las economías de la región alcancen índices de recuperación que -luego- se reflejarán en más altos niveles de despacho de cemento y pavimento rígido, dos insumos fundamentales para el sector de la construcción.

Lascarro recordó que, en todos los periodos históricos, las grandes potencias que enfrentaron crisis graves producto de guerras o recesiones, siempre impulsaron la obra pública como medio fundamental para reactivar sus economías. Así pasó en Estados Unidos, Europa, Japón y China.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *