• septiembre 25, 2022

La construcción se recupera lentamente gracias a los emprendimientos del sector privado

La industria está relacionada con 17 sectores de la economía, desde el financiero y de comercio, hasta el transporte y servicios, entre otros. Es una de las principales dinamizadoras por su amplio efecto multiplicador. En 2021, aportó de manera directa con 3,97 % al PIB nacional.

El sector constructor se encuentra atravesando una fase de recuperación lenta que se sostiene en gran medida por los emprendimientos del sector privado y en menor proporción por el sector público, debido a que tanto la inversión como los proyectos para la gestión han disminuido con respecto al año 2021.

“Con base en el comportamiento registrado y el análisis de la tendencia del Centro de Estudios Económicos y Desarrollo (CEED) de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), se espera que el sector crezca 2,42 % al cuarto trimestre de la presente gestión, tomando en cuenta los datos históricos de los últimos 3 años y la información del Instituto Nacional de Estadística (INE)”, informó el licenciado Javier Arze Justiniano, gerente general de la Cámara.

El licenciado Juan Pablo Suárez Suárez, presidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz (CESC) y director del Instituto Cruceño de Estadística (ICE), manifestó que aún se están sufriendo las consecuencias de las draconianas cuarentenas, muchos proyectos tienen atrasos o falta de liquidez, lo cual incluso ha generado cierta desconfianza en el mercado.

Por su parte, el presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) departamental Santa Cruz, el ingeniero Fernando Paz Serrano, señaló que debido a aspectos exógenos como la guerra Croacia/Rusia, una complicación logística de transporte internacional ha hecho que muchos materiales importados se demoren en llegar y como consecuencia de ello se incrementen los precios.

Arze agregó que, para alcanzar el índice de crecimiento mencionado, es fundamental que el Presupuesto General del Estado 2022, con una inversión pública de 5.015 millones de dólares, se ejecute en su totalidad, que los recursos se destinen a proyectos que demanden mano de obra intensiva y generen trabajo para las empresas bolivianas.

“Los indicadores oficiales del último quinquenio muestran que la ejecución presupuestaria promedio no llega al 70 %”, acotó.

Asimismo, el rubro se ha estado moviendo en normas regulatorias que han surgido en los últimos meses. La Cámara Boliviana de la Construcción de Bolivia (Caboco) trabajó en las propuestas y los criterios para la elaboración de la reglamentación del Decreto Supremo 4732, destinado a la regulación y prevención de cláusulas y prácticas comerciales abusivas en contratos de venta de inmuebles.

¿Qué pasó este primer semestre del 2022 en el rubro?

Según el gerente general de la Cadecocruz, la reducción de la inversión pública en proyectos de infraestructura es uno de los principales problemas. Este año suman 506 los proyectos de inversión aprobados en los presupuestos de las gobernaciones del país; son 73 proyectos menos que en la gestión 2021.  El monto de inversión igualmente registra una disminución.

“El destino de la inversión de las gobernaciones del territorio nacional prioriza el sector Caminos que representa el 45 % del total, seguido de los rubros Agropecuario con 18 %, y Fortalecimiento Institucional con 12 %”, comunicó

La construcción registró una desaceleración a partir del 2019, que se intensificó el segundo trimestre de 2020 con la paralización de actividades por la pandemia del coronavirus.

“Los datos del INE señalan que el 2021 creció un 17,89 %, sin embargo, este indicador es todavía inferior a la caída del 19,03% del 2020, por lo que no significa que se recuperaron las grandes pérdidas que provocaron el cierre definitivo de muchas constructoras, mientras que otras aún no superan sus crisis financieras, generadas no solo por los factores citados, sino por la falta de pago de las entidades públicas (de nivel nacional, departamental y local) por concepto de planillas de avance de obra devengadas, que en el caso del municipio cruceño superan los 100 millones de bolivianos”, alertó Arze.

Son más sus fortalezas para salir adelante

El licenciado Suárez destacó que la principal fortaleza del rubro es el crecimiento económico y demográfico que tiene Santa Cruz, ya que es muy difícil que la construcción se desarrolle en un entorno con otra tendencia.

Mientras que el ingeniero Paz Serano resaltó la movilidad permanente de la construcción, ya que sus centros de producción, que son las obras, son temporales en su ubicación y en el tiempo. “Se elabora un producto diferente, no hay dos proyectos u obras iguales. Existe una permanente actualización tecnológica en los métodos constructivos”, añadió.

Arze, a su turno, recalcó que el sector constructor es generador de empleos masivos por excelencia; demanda una diversidad de mano de obra, al igual que de profesionales y técnicos. Al primer trimestre de la gestión 2022, la población ocupada en la construcción presentó una variación positiva de 1,27 % con respecto al 2021.

“Las empresas constructoras bolivianas tienen experiencia, capacidad, se modernizan constantemente y están calificadas para llevar adelante cualquier tipo de obra. Así se viene demostrando hace décadas, en las que construimos país con empresas y manos bolivianas”, expresó.

Representa casi el 4 % del PIB nacional

El presidente del CESC indicó que la construcción y obras públicas es un rubro que representa casi el 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) y genera el 9 % de los empleos.

“En la gestión 2018 el PIB de Bolivia es de 4.2 %, la construcción 3.5 %, al segundo trimestre de 2019 el PIB de Bolivia es de 3.38 %, y la construcción 3.53 %. De acuerdo con información del INE, en el rubro se evidenció un crecimiento de 3.53 % con una incidencia de 0, 10p.p; donde la construcción privada creció en 3.41 % y la pública en 3.44 %”, dijo el presidente de la SIB Santa Cruz.

El gerente general de la Cadecocruz expuso que, en el 2021, el sector constructor aportó de manera directa con 3,97 % (4 % en números redondos), al PIB nacional, lo que representa 1.800 millones de bolivianos.

“En términos absolutos, en 2019 el sector constructor aportó al PIB nacional un total de 1.983.155 bolivianos, y la gestión 2020 este aporte fue de 1.605.674, mientras que en 2021 se dio un PIB del sector constructor de 1.892.937 bolivianos. Estas cifras muestran que todavía falta recuperar un 4 % para alcanzar los niveles de 2019 previos a la pandemia”, subrayó Arze.

Inversión pública y privada para la construcción

En 2021, la ejecución de la inversión pública llegó a 2.646 millones de dólares y se incrementó en 48 % con relación a la gestión 2020, alegó el ingeniero Paz, con datos del Ministerio de Economía y Finanzas.

“El departamento de Santa Cruz aportó al PIB de Bolivia con 31 % en 2020, luego de registrar su mayor valor en 2019, con 12.000 millones de dólares, pero su aporte al PIB cruceño se redujo a 11.376 millones de dólares en 2020, por efecto de la pandemia”, acotó.

Los representantes del sector constructor indicaron que el mayor dinamismo actualmente obedece a los emprendimientos del sector privado. La inversión pública muestra un ritmo mucho más lento.

“Del total del presupuesto 2022 aprobado para las gobernaciones, Santa Cruz tiene la mayor asignación de recursos con aproximadamente 22 %, seguido de Tarija con 21 % y Potosí con 16 %. Estos tres departamentos tienen el 59 % del total. La Paz recibe 13 %, Cochabamba 8 % y Chuquisaca 8 %; y los otros 3 departamentos reciben, en conjunto, el restante 12%”, informó la Cadecocruz a través de Arze.

Suárez adicionó que la inversión pública alcanzó los 2646 millones de dólares, la inversión pública programada pasaba los 4000 millones de dólares. “No hay datos oficiales sobre la ejecución de IP realizada en el departamento”, dijo sobre el porcentaje que correspondió al departamento cruceño.

Los departamentos que concentran el mayor número de proyectos del Gobierno Central son: Potosí, La Paz y Oruro, con el 24 %, 21 % y 17 %, respectivamente. Al departamento de Santa Cruz se asignó solamente el 9 % de total de proyectos a nivel nacional.

Se está trabajando en la reglamentación del D.S. 4732

La Cámara Boliviana de la Construcción, en coordinación con el Viceministerio de Defensa del Consumidor y los sectores inmobiliarios a nivel nacional, ha trabajado y consensuado el Reglamento al Decreto Supremo 4732, que regula los modelos de contrato de adhesión libres de cláusulas abusivas relacionadas con la venta futura, reserva de propiedad u otras modalidades de bienes inmuebles.  

Este trabajo ha logrado recoger las preocupaciones de todos los sectores, tanto del proceso de la construcción como de la construcción, con la seguridad de que ha dado un paso importante en la relación del sector público y privado, en beneficio de la seguridad de los que quieren contar con una vivienda propia.

Queda pendiente, y con el compromiso del Ministerio de Justicia, se pueda en el corto plazo establecer procedimientos más eficientes y oportunos con los municipios y derechos reales, para lograr mayor celeridad en los plazos de aprobación y documentos legales que se requieran para garantizar la transferencia del derecho propietario a los compradores.

Se presentaron las propuestas y los criterios al Viceministerio de Defensa de los derechos del Usuario y Consumidor en la Mesa Nacional de Trabajo para la elaboración de la reglamentación las primeras semanas de julio.

Proyecciones para el segundo semestre del año 

“Se prevé un crecimiento económico de entre 3 y 4 %. Por otro lado, los efectos inflacionarios generados por la emisión monetaria que realizaron la mayoría de los gobiernos del mundo y la crisis ruso-ucraniana, es probable que las fuentes de financiamiento se encarezcan, asimismo, en el corto plazo habrá una presión al alza de algunos insumos de construcción”, advirtió Suárez.

El sector constructor se encuentra en proceso de reactivarse y recuperarse para volver a crecer, pero todavía no ha llegado a los niveles registrados en 2019, es decir previos a la pandemia.  “Por ello es importante la participación del gobierno central, con inversión pública en infraestructura y la adjudicación de obras a empresas bolivianas y no así a las empresas constructoras extranjeras, como se viene repitiendo los últimos años”, señaló Arze.

A su turno, la SIB Santa Cruz, como institución, no solo ha cumplido el plan estratégico para la gestión sino una proyección con una vocación de servicio al afiliado y a la sociedad como referente técnicos. “Hemos participado y aportado en el desarrollo de los proyectos que realizan en entidades públicas” dijo Paz.

Opinión

La construcción tiene muchas oportunidades.

Javier Arze Justiniano, gerente general de la Cadecocruz

La industria de la construcción en el país brinda muchas oportunidades que benefician a los actores directos y a todos los relacionados, dinamiza la economía y es generadora de empleo masivo.

Para alcanzar la reactivación con crecimiento del sector constructor, debemos contar con un marco jurídico coherente, que brinde seguridad e incentivos, por lo que para generar este escenario trabajamos en una agenda que comprende:

  • Ley de contrataciones del Estado (en vez del DS 181).
  • Regulación de las empresas extranjeras, para que trabajen en Bolivia en sociedad con las constructoras bolivianas.
  • Planilla de avance de obra como documento mercantil.
  • Construcción de Proyectos estratégicos para el desarrollo regional y nacional entre los que se destacan: Metropolización, Hub Viru Viru y Puerto Busch.

Entre otras ventajas, se pueden señalar que el sector en Bolivia impulsa nuevas formas de vinculación laboral. En el Departamento contamos con leyes vigentes y sus normativas para trabajar con la modalidad de las Alianzas Público Privadas (APPs).

La Cadecocruz enfoca su trabajo en los siguientes pilares que constituyen oportunidades:

  • La construcción sostenible es una de las grandes apuestas de Cadecocruz y su Fundación Construyendo. Estamos marcando hitos con el aval de Naciones Unidas y entidades internacionales especializadas, pronto podremos asesorar a las empresas que quieran obtener la certificación internacional EDGE, con todas las ventajas que implica tanto para el constructor, como para la ciudadanía.
  • Participamos con aportes técnicos en la actualización de la normativa vigente, especialmente el Código de Urbanismo y Obras (CUO). Una normativa moderna y adecuada a la realidad incentiva el desarrollo del sector.
  • Promovemos la consolidación y desarrollo de la zona metropolitana a través del Instituto de Inteligencia Metropolitana en el que participa Cadecocruz, lo que conlleva una diversidad de nuevas oportunidades para cubrir las demandas por ejemplo en servicios, infraestructura, etc.