• junio 15, 2026

Contacto Construccion

Revista Contacto Construcción

CONSTRUCCIÓN EN SANTA CRUZ: ENTRE LA DESACELERACIÓN NACIONAL Y UNA RECUPERACIÓN ESTRATÉGICA EN EL ORIENTE BOLIVIANO

Para analizar este panorama, consultamos al Colegio de Economistas de Santa Cruz. Aida Estela Nava, vicepresidente y Bismarck Arevilca, director de la institución, compartieron cifras y reflexiones clave sobre el primer semestre de 2025 y las proyecciones hacia fin de año.

UN SEMESTRE DE LUCES Y SOMBRAS PARA LA ACTIVIDAD CONSTRUCTIVA EN BOLIVIA

Durante el primer semestre de 2025, la industria de la construcción atravesó una etapa compleja, marcada por una ralentización del crecimiento económico y diversos desafíos estructurales, tales como la escasez de insumos, el aumento de costos y la baja inversión pública. Desde la perspectiva del Colegio de Economistas de Santa Cruz, el Lic. Bismarck Arevilca, director de esta institución, advirtió sobre una situación crítica a nivel nacional, aunque con focos de optimismo localizados, particularmente en el departamento cruceño.

De acuerdo con la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas, la cantidad de personas ocupadas en actividades constructivas urbanas cayó de 421 mil en enero de 2024 a 385 mil en enero de 2025.

El sector de la construcción en Bolivia ha mostrado signos mixtos en los últimos años, con períodos de crecimiento y desafíos estructurales. El crecimiento según los datos más recientes hasta septiembre de 2024, se registró un aumento en la producción de cemento (4.4% más que el año anterior) y en la superficie autorizada para nuevas edificaciones, lo que indica una expansión en la actividad.

“A pesar de estos indicadores positivos, la Cámara Boliviana de la Construcción declaró un estado de emergencia debido a la falta de insumos, escasez de dólares y el aumento de costos de materiales. Además, estudios previos muestran que el sector ha experimentado periodos de estancamiento e incluso contracción, especialmente tras la pandemia” indicó.

INDICADORES CONTRADICTORIOS DEL PIB CONSTRUCTIVO

Pese a una expansión del PIB del sector del 6,38% en el primer trimestre de 2024 y un incremento en las ventas de cemento del 7,42%, los indicadores más recientes evidencian una desaceleración preocupante.

En enero de 2025, la producción de cemento alcanzó a 334 mil toneladas métricas (TM), inferior en 4,8% en comparación al mismo período de la gestión anterior que llegó a 351 mil TM. Por otro lado, las ventas registraron un volumen de 332 mil TM, presentando un decremento de 10,0% a similar período de 2024, que fue de 369 mil TM.

Asimismo, la superficie autorizada para nuevas edificaciones se redujo de 164 mil metros cuadrados en diciembre de 2024 a solo 97 mil metros cuadrados en enero de 2025, en un preocupante 59.15%.

El análisis interanual sugiere que, sin medidas correctivas, la tendencia al estancamiento podría intensificarse. Las proyecciones del Colegio de Economistas anticipan que el crecimiento para 2025 estará por debajo del 3% registrado en el primer semestre de 2024, lo que denota una fase de contracción incipiente.

“Tradicionalmente, esta industria ha sido un pilar fundamental del Producto Interno Bruto (PIB) y de la generación de empleo en el país. No obstante, los datos recientes reflejan retrocesos importantes”, señaló Arevilca.

FACTORES QUE CONDICIONAN EL DESEMPEÑO SECTORIAL

Bismarck Arevilca señala una serie de factores clave que inciden en el comportamiento del sector:

La inversión pública disminuyó de 69.9 millones de dólares en enero de 2024 a 49 millones de dólares en enero de 2025, sin embargo, la ejecución ha sido inconstante. Así mismo, el encarecimiento del cemento, acero y otros materiales importados ha sido agravado por la escasez de dólares.

En cuanto al financiamiento, aunque las tasas de interés permanecen estables, los requisitos bancarios se han endurecido, limitando el acceso al crédito para proyectos medianos y grandes. La devaluación del boliviano frente al dólar ha alterado las condiciones de negociación en el mercado inmobiliario, afectando a ambas partes: compradores y vendedores.

Con relación a la mano de obra, a pesar de su disponibilidad, la falta de capacitación técnica y el alza en los costos laborales han afectado la productividad.

“El desempeño del sector construcción en Bolivia en el último periodo ha estado condicionado principalmente por la inversión pública y la disponibilidad y costo de materiales, factores que ejercieron una influencia alta”, manifestó el economista.

PROPUESTA ESTRATÉGICA DEL COLEGIO DE ECONOMISTAS

Desde esta institución se plantea una agenda de políticas públicas con cinco ejes prioritarios para reactivar el sector:

Incentivos fiscales focalizados a partir de la reducción del Impuesto a las Transacciones para compra y venta, así como la exención parcial del Impuesto a las Utilidades de las Empresas para compañías ligadas a vivienda social e infraestructura.

Facilitación del financiamiento: Ampliación de topes de crédito para vivienda social y creación de líneas de crédito con garantía estatal.

Disponibilidad de insumos: Agilizar la importación de materiales no producidos internamente e incentivar la producción local.

Aida Estela Nava Balcázar, vicepresidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz propuso incentivar las asociaciones público-privadas (APP) en infraestructura vial, transporte y servicios básicos. Así como la modernización normativa, mediante la digitalización de procesos de aprobación de proyectos y actualizar normas urbanas para fomentar una densificación ordenada.

“Asimismo, se recomienda ampliar el Plan de Vivienda Social y Solidaria hacia sectores medios, así como reforzar los presupuestos para obras menores a nivel municipal y departamental”, manifestó Nava.

Propuesta final

Como acción concreta, el Colegio de Economistas de Santa Cruz insta al Gobierno nacional y subnacionales a convocar un Pacto Nacional por la Reactivación del Sector Construcción, con la participación de empresarios, entidades financieras, colegios profesionales y autoridades. Este pacto debería priorizar las APP, una reforma normativa integral y un plan estratégico de inversión pública, que garantice el paso hacia una etapa de crecimiento sostenible en uno de los sectores más dinamizadores de la economía nacional.

¿RECESIÓN O PUNTO DE INFLEXIÓN?

Santa Cruz se perfila como una región ganadora en el actual contexto inmobiliario, gracias a su atractivo demográfico, dinamismo económico y adaptabilidad empresarial. La disminución del inventario y el repunte en ventas indican que se estaría cerrando una fase recesiva con importantes aprendizajes.

Sin embargo, si persisten los problemas cambiarios, las restricciones bancarias y los altos costos operativos, podría limitarse una recuperación más sostenida. En ese marco, el mercado cruceño entra en una «fase de recuperación o mercado de compradores», según Arevilca.

En conclusión, la reactivación de esta actividad en Bolivia, especialmente en Santa Cruz, dependerá de una respuesta coordinada y multisectorial: combinación de incentivos fiscales, acceso a crédito, modernización normativa, inversión en infraestructura y mayor certidumbre financiera.