El 2021 muestra un efecto rebote en la construcción, según Cadecocruz

El 2021 muestra un efecto rebote en la construcción, según Cadecocruz

La Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), a través de su Centro de Estudios Económicos y de Desarrollo (CEED) ha elaborado un reporte de indicadores actualizado sobre la situación de la construcción en Bolivia y la proyección para la gestión 2021. El estudio se basa en la información oficial disponible por parte de organismos del Estado, los principales parámetros son el PIB, IGAE, permisos de construcción, consumo de cemento y otros.

Análisis general de la situación

De acuerdo a datos del Índice Global de la Actividad Económica (IGAE), al mes de abril la construcción creció 17.9%, una cifra alentadora, aunque se debe considerar que el Instituto Nacional de Estadística (INE), en su reporte sobre el PIB, del segundo trimestre de 2020, el más actualizado disponible, reportó una caída de -50.95, por lo que la recuperación mencionada solo recorta parte del descenso y refleja el efecto rebote que es normal luego de la magnitud de la  afectación sufrida la gestión pasada.

El 2020 se registró una profunda caída en los metros autorizados para construir, fundamentalmente debido a la crisis generada por la llegada del Covid-19 a Bolivia, que obligó a establecer una cuarentena rígida entre el 22 de marzo y el 11 de mayo. Los permisos de construcción aprobados durante la gestión 2020 están por debajo de los dos millones de metros cuadrados, lo que no ocurría en Bolivia desde el año 2009. Estas cifras muestran un retroceso de más de una década respecto a este indicador.

Inversión pública para la reactivación

Cadecocruz exige inversión pública para reactivar la economía y para que la actividad de la construcción sea sostenible en el tiempo y se recuperen los indicadores de los años 2015 y 2016 que superaron el 6% y estaba por encima del PIB nacional. Entretanto, el CEED, de la Cámara prevé que el sector cierre la gestión 2021 con una tasa de crecimiento de 1. 69%. Para lograr este objetivo y teniendo en cuenta que el 72% de la actividad de la construcción depende de los proyectos de inversión pública, de las diferentes administraciones, es fundamental que se cumpla con el programa de inversión pública, del Presupuesto General del Estado (PGE) de 4.011 millones de dólares para la gestión 2021. Es igualmente vital que las diferentes entidades públicas (nacionales y regionales) cancelen las planillas de avance de obra adeudadas, solo así se reactivará la economía boliviana, puesto que el rubro de la construcción presenta un encadenamiento con otros sectores productivos y de servicios, además que genera más del 9% de las fuentes de empleo en el país.

Venta de cemento, un indicador confiable

Una forma de evaluar el comportamiento de la construcción y de la economía en su conjunto, es analizando la evolución de las ventas de cemento en territorio nacional. El Instituto Nacional de Estadística (INE) brinda información oficial de las ventas de cemento en base a los reportes de las industrias productoras asentadas en los departamentos de Chuquisaca, La Paz, Oruro, Tarija, Cochabamba y Santa Cruz. Las ventas de cemento en Bolivia el año 2020 alcanzaron las 3.031.190 toneladas métricas, esto es un 23,40% menos en comparación al mismo período del 2019, cuando sumaron 3.956.990 toneladas métricas. Esta caída en las ventas se debe principalmente a la afectación que sufrió la construcción por la crisis del COVID-19 y las medidas de aislamiento sanitario. Los Gráficos 3, 4, 5 y 6 reflejan el comportamiento de las ventas anuales de cemento en Bolivia y en el Departamento de Santa Cruz, para las gestiones 2017 a 2020 y para los primeros trimestres de 2019 y 2020.

Fuentes de empleo

La desaceleración que atravesaba el sector de la construcción y la llegada de la pandemia tuvieron fuertes consecuencias sobre la actividad y sobre la generación de empleo. Si bien es claro que disminuyó el nivel de ocupación en la construcción, la única información oficial disponible proviene de la Encuesta Continua de Empleo (ECE) que levanta el Instituto Nacional de Estadística (INE), y que presenta una aproximación al impacto de la crisis, aunque sólo abarca áreas urbanas.

Según la ECE, al primer trimestre de este año (31 de marzo de 20201), el número de ocupados en la construcción en las zonas urbanas del país llegó a 360.000 personas, 5,3% menos que los 380.000 trabajadores registrados el último trimestre del 2020. En números absolutos, significa que, entre diciembre del 2020 y marzo del 2021, al menos 20.000 personas dejaron de trabajar en la construcción en las diferentes áreas urbanas del país.

Conclusiones y recomendaciones

La Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) a través de su Centro de Estudios Económicos y de Desarrollo (CEED) reitera que la reactivación económica del país en general y de la construcción en particular, precisan de la inyección económica pública porque los datos que publican organismos estatales están desactualizados.

Además, recomienda que las deudas que instituciones del Estado que tienen adeudos con empresas constructoras por pago de planillas de avance de obra, cumplan con sus obligaciones. La única manera de que el sector de la construcción revierta su estancamiento y lento crecimiento es que el Estado encabece de manera seria la reactivación económica del país y de la construcción.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *