Alvarado asegura cero tolerancia a la corrupción con transparencia y trabajo como sus mejores credenciales

Alvarado asegura cero tolerancia a la corrupción con transparencia y trabajo como sus mejores credenciales

Bajo ningún pretexto, ni excusas ni otras figuras gramaticales deshonrosas, la nueva presidencia de la Empresa Siderúrgica Mutún, tolerará un solo hecho de corrupción, así sea lo más insignificante que uno se puede imaginar, desde “coimas” por acelerar trámites hasta negociados de alto nivel, todo será castigado con la exoneración inmediata, el proceso administrativo y las costas penales que arrastre dicho acto.

El recientemente posesionado presidente interino, Jorge Alvarado fue taxativo al señalar que las empresas bolivianas y sus trabajadores están en la obligación de erradicar de sus costumbres, el cohecho, la coima o el soborno como formas de generar dinero fácil. “Nuestra gestión será tan transparente que ningún documento ingresará o saldrá de la empresa de forma dolosa. Personalmente me comprometo hacer de la Empresa Siderúrgica del Mutún, un modelo de eficiencia, tanto laboral como gerencial administrativa”, remarcó la nueva autoridad.

Plazos, financiamiento y mercado

Jorge Alvarado anunció que, según instrucciones y compromiso del presidente Arce Catacora, la planta debe estar concluida y en funcionamiento en 2023, para ello está confirmado el financiamiento de 450 millones de dólares que el Tesoro General de la Nación erogará para la materialización de la planta, de la cual se ha calculado una capacidad de 200 mil toneladas de acero laminado por año. “Con esta cantidad de material siderúrgico podremos satisfacer las necesidades del mercado interno, que en realidad es muy pequeño, por lo que los planes de la empresa van más allá de nuestras fronteras y tenemos como objetivo exportar”, manifestó.

El flamante funcionario dijo que inmediatamente se pondrá a trabajar en la empresa compatibilizando las fases del proyecto Mutún que es el sueño de décadas de los pobladores de la provincia Germán Busch, quienes durante años han esperado que la riqueza extractiva mejore sus condiciones de vida.

Agregó que, es una paradoja que Bolivia importe acero teniendo uno de los yacimientos más grandes de hierro del del mundo. El cerro del Mutún es tan rico que puede llenar las expectativas de varios mercados latinoamericanos y mundiales. Además, ya es tiempo que Bolivia elimine las exportaciones de materia prima, es necesario dar valor agregado a nuestras riquezas naturales para que en un plazo los más breve posible, tengamos un país con un alto índice de exportaciones.

Volviendo al tema del financiamiento, Alvarado comentó que los 540 millones de dólares que los bolivianos financiaremos con nuestros fondos del Tesoro General de la Nación, serán exclusivamente para el acondicionamiento de la planta siderúrgica, una vez que este paso haya sido cumplido, la empresa tendrá la capacidad de autogestionarse económicamente y hacer progresar el lugar donde está instalada. Como es de suponer la planta generará una cantidad aún imprecisa de fuentes de trabajo, directos e indirectos, por estos argumentos los cálculos probabilísticos monetarios se los está manejando del modo más racional posible para que a partir de 2023, Bolivia tenga la capacidad de exportación de acero laminado, producto del extracto de su riqueza del Mutún.

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